lunes, 25 de abril de 2011

La OSECI presenta... ¡Viva Aguascalientes'n! (I)

Agua Imaginaria tenía sectores contradictorios: por un lado, los jardines rebosaban de flores, anunciando la primavera, aunque en ciertas partes, los árboles habían cubierto los suelos con una alfombra entre dorada y marrón.

Ese panorama era digno de una postal, pero en la residencia de la OSECI, parecía importarles un reverendo cacahuate.

~En la biblioteca…~

Bell ordenaba papeles, como casi siempre, cuando revisó de manera distraída el calendario. Algo en la fecha la hizo dar un segundo vistazo, con lo cual abrió los ojos exageradamente.

Era veinticuatro de abril.

—¡Oh, no, me asesinará! —exclamó por todo lo alto.

~En la cocina…~

—¿Ahora qué le pasa a Bell? —se preguntó Pad.

La Aprendiz usaba un bonito delantal azul sobre su túnica morada reglamentaria. Sus manos, enfundadas en guantes, sostenían un refractario larguísimo con un platillo que olía increíblemente bien.

—Etto… espero que no sea nada malo —indicó Joke, mordisqueando algo que le colocaba manchas oscuras en las comisuras de los labios.

—¡Joke! —gritó la Alcaldesa desde el pasillo más próximo —¿Estás comiendo chocos a deshoras otra vez?

—Etto… ¡No, claro que no! —la Invitada Especial se limpió la boca a toda carrera y escondió el botín antes que su gemela la descubriera.

~En la sala…~

La pantalla de plasma estaba encendida, mostrando… ¿Crepúsculo?

—No creí que me obligarían a ver esto —Luna hizo una mueca, mirando a la pareja de tórtolos sentada en el sofá que quedaba justo frente al aparato.

—¿Por qué? Es estupenda —aseguró una joven con un lazo rojo y roto tatuado en un tobillo.

—Ah, mi amor, qué gustos los tuyos —declaraba un hombre con ojos de joven y aspecto de anciano, tomado de la mano de la del tatuaje.

—¿Qué hacen aquí, por cierto? —quiso saber Carmen, que atándose una cinta de lunares a la cabeza, tampoco estaba muy satisfecha con la elección de película.

—Visitamos a Bell, ¿qué más? Aparte, le pedí de favor que me beteara algo, así que…

Se oyó en ese instante la exclamación de la Fundadora y Líder Suprema.

—Espero que quieran matarla a ella —masculló el hombre presente.

Tres pares de ojos lo fulminaron con la mirada.

—Perdón —dejó escapar, sintiendo escalofríos.

~En la habitación cuya puerta ostenta un letrero que dice Sublíder…~

—¡Yeah, yeah, yeah! —Veerie tocaba su guitarra a todo volumen, intentando imitar los acordes de un disco de My Chemical Romance que tenía en su reproductor —¡Sí, así!

Eso fue lo que le impidió escuchar el grito de Bell… y por eso se espantó con todo lo que ocurrió después.

~En el jardín de la residencia, bajo un limonero…~

Writer había decidido disfrutar del bello día que hacía para poner las minutas de la OSECI al corriente rodeada de naturaleza. Un par de ardillas juguetonas la entretuvieron unos minutos, entre que planeaba las actividades del mes venidero y se decidía a crear alguna cosa propia.

Sin embargo, la voz de Bell, con sus correspondientes palabras, la hicieron arquear una ceja, para acto seguido quedarse espantada.

—Diantres, creo que algo me había comentado Bell del día de hoy…

Sin embargo, la Sacerdotisa Escribana no sabía la que le esperaba.

~En la sala de baile…~

Mery se entrenaba a fondo para presentar un baile regional ante el pueblo (con el cual pensaba recaudar fondos para la OSECI) cuando la exclamación de Bell se coló entre las notas de la canción que seguía.

—¿Ahora qué? —se preguntó en voz baja y fastidiada la Diosa Menor de la Danza —Así una no puede concentrarse.

Sin embargo, pronto se le quitarían las ganas de concentrarse.

~De nuevo en la biblioteca…~

Bell ha respirado profundo, intentando tranquilizarse en el mismo lapso que mandó un mensaje de texto por celular, recogió los documentos que se le habían caído y estaba armando un plan más o menos decente en su cabeza. El único problema son las encantadoras chicas que tiene por camaradas. ¡No podía dejarlas solas ni un día! A saber los líos que armarían.

De pronto, una idea surgió en su mente cual chispazo. Y era de esas ideas que generan una llamarada de actividad que no sería cien por ciento positiva.

¿Pero a quién le importaba? A Bell, ciertamente, no.

~Horas después, en el salón principal de la residencia…~

Bell había mandado llamar sus chicas, quienes esperaban que no se tratara de algo malo. Las que habían oído su grito temían que algo grave amenazara su estilo de vida, pero Veerie, demostrando que la ignorancia era felicidad, sonreía a más no poder cuando hizo la pregunta.

Sí, no hizo una pregunta. Hizo LA pregunta.

—¿Qué se te ofrece, Bell?

Ante la sonrisa radiante y pícara de su líder, el resto de las SECI’s tuvieron ganas de sacar ciertos instrumentos y pronunciar ciertas maldiciones contra la Sublíder Hippie.

—Pues verán, acabo de recordar que prometí estar en Aguascalientes hoy.

Las demás se miraron entre sí, confusas. Sabían que esa ciudad (o el municipio o el estado, podía ser cualquiera de los tres) era de donde provenía la joven mujer de lentes. ¿Eso en qué les podría perjudicar?

—Es cumpleaños de una amiga mía, la encantadora Rubí —Bell sonrió ampliamente, como quien recuerda cosas gratas —Y los últimos tres o cuatro años hemos ido a celebrar a la feria. Y este año, como andaba por acá, casi se me olvida. Así que vayan a empacar, que en dos horas nos vamos.

El único sonido que se escuchó, tras un instante de tenso silencio, fue un ¿¡Qué!?

—Oh, sí, señoritas, se irán conmigo. No pienso dejar al pobre pueblo a su merced e incluso dejaré que inviten a quien quieran, pero eso sí: aunque las pienso pasear por la feria, no quiero desmanes, ¿entendido?

—¿La feria? —intervino entonces Veerie, recuperándose de la impresión por el anuncio antes dado —¿La Feria Nacional de San Marcos? ¿ESA feria?

—Sí, ¿cuál otra?

Veerie alzó los puños, poniéndose a dar brincos de gusto, los cuales fueron secundados al poco rato por Mery. Las otras chicas no sabían de qué hablaban, pero dedujeron que no sería tan malo tomarle la palabra a Bell.

Ajá, como si la suerte de Bell fuera buena siempre.

~Esa misma noche, en Aguascalientes, Aguascalientes… Aguascalientes…~

La cuidad capital de aquella porción geográfica de México, en el corazón de la república, se había llenado de algarabía en cuestión de días. Los turistas no paraban de llegar, mientras varios de los naturales se marchaban a otra parte. Pero todo hidrocálido que se precie acude cuando menos una vez a los terrenos donde se instala la fiesta más importante del lugar: la Feria Nacional de San Marcos.

Decir que las SECI’s estaban embobadas era poco. Se habían quedado maravilladas con la cantidad de cosas que se podían hacer allí (Bell se las había ido recitando en el trayecto desde Agua Imaginaria). Mery quería ir a ver los bailes de salón, con todo y que se dedicaran a los adultos mayores; Joke insistía en ir a los juegos mecánicos, para probar algunos de los más rápidos; Pad quería darse una vuelta por la Expo Ganadera, ya que adoraba a los animales; May por poco se pierde entre el tumulto al seguir una tambora en compañía de Carmen, quien como siempre, nada más le echaba el ojo a los galanes; Luna y Writer curioseaban en los puestos de recuerdos y baratijas, queriendo llevarse algo alusivo y Bell… Bueno, ella tenía su propio asunto.

—¿Dónde estará esa mujer? —mascullaba, consultando su reloj de pulsera.

—Hola, guapa, ¿quieres tomarte una chela conmigo? —invitó un tipo a todas luces pervertido.

—Piérdete, espero a alguien.

Normalmente Bell no contestaba así. Frente a los extraños, era la persona más silenciosa y tímida que podía imaginarse. Pero como estaba de mal humor por el gentío y el retraso de cierta personita, pues lo que quería decir se le salió.

—¡Ni que estuvieras tan buena! —farfulló el tipo, largándose por donde había venido.

—Así nunca tendrás novio, Bell —musitó una voz femenina tras la nombrada.

—¡Ru–Re! —exclamó la Fundadora y Líder Suprema, girándose y abrazando a la recién llegada.

Eso alertó a las demás chicas y se dedicaron a observar.

Era guapa, no podían negarlo. Con el lacio cabello castaño rojizo y los ojos de un tono marrón brillante, alegre… y sí, al igual que los de Bell, se veía pícaros.

¡A buena hora le habían aceptado la invitación de su líder!

—Ella es Rubí, una amiga mía desde hace… pues mucho tiempo. Ru–Re, ellas son mis chicas de la OSECI, esa cosa que te comenté por mail…

Las SECI’s, incrédulas, le daban la mano a la recién llegada, que según sabían, era la cumpleañera. ¿Acaso Bell había llamado a su propia organización cosa?

—Bien señoritas, ¡es hora de divertirse! —indicó la Fundadora y Líder Suprema.

Y la fueron siguiendo a un apartado en el perímetro ferial que dejó boquiabiertas a todas. Especialmente a Carmen, claro está.

Era la zona de antros.

~Continuará…~

martes, 19 de abril de 2011

De un trabajo, una boda y un premio

¡Hola, gente!

Sí, hace mucho que no paso. O eso siento yo, quizá tenga mi sentido del tiempo distorsionado. Ustedes dirán.

Ya, como sea, les agradezco mucho si se pasan, si leen y mucho más si comentan. Pero no se puede tener todo en la vida, así que seguiré.

Primero que nada, ya trabajo. Creo que eso es evidente para quienes me siguen por otros medios. Y me gusta, así que ¿para qué agregar más? Es un buen empleo, el sueldo está bien, en la ida y la vuelta leo algunos libros... Sí, estoy a gusto.

Mi hermana se casó el sábado. La semana precedente fue de locos. Ese día (que por cierto, no fui a trabajar) estuvo peor. Pero todo salió bien: mi hermana ahora es la señora de... ¡No, no se los diré! Aunque los de Twitter ya supieron la pequeña familia que ella y su señor han formado. ¡Enhorabuena!

Y claro, presento un premio. ¡Mi premio! Nea me lo ha otorgado, ¿no es genial esa chica? Ahora sí:


Reglas: decir siete cosas de una y luego premiar a otros blogs. Pero vamos paso a paso.
  1. Soy rara. O así me defino para media humanidad (la mitad "normal", claro está). Yo prefiero declararme única.
  2. Adoro leer. Me fascina escribir. Disfruto con los números. Y hay quien dice que esas cosas no combinan. Qué tontería, ¿no?
  3. El clima del planeta está enloqueciendo. Es mi humilde opinión, porque hubo días de febrero en los que sentí calor. No sé si la humanidad tiene toda la culpa (cosa muy probable), pero ojalá quede algo de Tierra bella para los nietos que pienso tener.
  4. El anterior punto revela un poco un sueño que tengo: mi propia familia. Sí, un marido, hijos y todo lo que venga. De momento, voy paso a paso, ¿quién se apunta para ser mi novio? ¡Es broma!
  5. Mi hermana podrá ser tan fastidiosa como puedan imaginarse, pero nunca negaré que la quiero. Y que aunque apenas se marchó de casa, sé que la extrañaré.
  6. Por cierto, mi cuñado es un tipo genial. Es mi hermano mayor adoptado.
  7. Amo vivir. No sé qué haré cuando deba "colgar los tenis". Solamente espero hacerlo cuando ya haya hecho un montón de cosas buenas y divertidas.
Válgame, creí que no podría hacerlo, pero ahí están. Ahora, ¿a quién le doy el premio? ¡Ah, ya sé! Se lo daré al blog de Dhwani. Es una de mis beteadas, pero por algunas razones ajenas a mi control, he sido una mala Beta. Aún agradezco al cielo que no me haya mandado al diablo.

Cuídense mucho y nos leemos a la próxima.

martes, 22 de marzo de 2011

Bitácora de una excursión forzada

¡Hola a todo el mundo! Sí, vuelvo a la carga, porque definitivamente este asunto debía darlo a conocer. No pude hacerlo en el momento por... Bueno, todo aparece a continuación. Ya verán de lo que hablo.

Por lo pronto, acomódense donde sea que estén leyendo esto y disfruten... aunque sea un poco a costa mía (Tere/Bell suelta un suspiro).

Bitácora del 19 al 21 de marzo de 2011.
Evento: Excursión al Distrito Federal, con escala en Teotihuacán, Estado de México.
Estatus de la excursión: terminada.
Participantes en los acontecimientos: Su servidora y la madre de ésta (frecuentemente apodada La Doña).

Sábado, 10:30 PM: Abordando el autobús que nos llevaría a cuarenta y dos personas (sin contar al chofer) hacia nuestro destino. Hubo algunos contratiempos debido a un error de cálculo en los asientos disponibles por parte de la organizadora y un cliente inconforme con tendencias groseras.

Domingo, 4:00 AM: Parada en una gasolinera de Querétaro (creo), donde compré una botella de té helado y un paquete de chicles sin azúcar. A partir de ese momento, el conciliar el sueño (o el medio sueño, ya que es incómodo dormir en un autobús) me fue difícil.

Domingo, 7:00 AM: Llegada al Hogar del Peregrino (o algo así), para luego encaminarse a la Basílica de Guadalupe, pasando por enfrente del edificio de la Delegación Gustavo A. Madero, la Plaza Mariana a medio construir y demás sitios de interés.

Domingo, 7:30 AM: Media misa en la Basílica de Guadalupe. Sí, media misa, porque llegué a tiempo para escuchar a partir de la homilía (o sermón, como prefieran llamarlo) que sigue a la lectura del Evangelio.

Domingo, 8:00 AM: Desayuno continental en el Zenon, ubicado en la Calzada de Guadalupe. El restaurante, curiosamente, está instalado al lado de un McDonalds, donde mi madre sugirió desayunar al principio, pero fue imposible por el hecho de encontrarse cerrado. Un especial agradecimiento a la mesera que nos atendió (por desgracia, no me fijé en el nombre) y a quien sea que provea el queso que estaba derretido sobre mis molletes. El resto de mi desayuno fue un caldo con arroz y garbanzos, jugo de frutas varias y una taza de café. De postre, medio pastelillo de tres leches con cajeta (la otra mitad del pastelillo se la comió La Doña).

Domingo, Mediodía: Llegada al Hotel Azores, ubicado en la calle República de Brasil, a dos cuadras del Zócalo. La habitación ocupada fue la 203.

Domingo, entre 1:30 y 2:00 PM: Intento fallido por conectarme a Internet, en lo que mi madre visitó unas tiendas cercanas para buscar agitadores (palitos para mezclar las bebidas, imprescindibles para la boda de mi hermana); también concluí, finalmente, el quinto capítulo de mi fic Rilato. Cambio de blusa y un poco de arreglo personal.

Domingo, 2:15 PM: Viendo al Sombrerero Loco en la calle de La Condesa. Formaba parte de uno de los grupos de artistas urbanos que se ven con frecuencia (o al menos eso me pareció) si se recorren distintos puntos de la calle (o avenida, no estoy segura) Francisco I. Madero. Mi madre se fotografió con un Batman.

Domingo, 2:25 PM: Admirando la fachada de Bellas Artes. Un par de fotos fueron tomadas allí, al menos antes que nuestra cámara digital indicara que no había espacio en la memoria. La Doña tuvo que borrar imágenes anteriores (debidamente respaldadas con anterioridad) antes de seguir nuestro paseo.

Domingo, 3:00 PM: Buscando, sin éxito, El Sepulcro en librerías. Hay algunos de estos establecimientos frente a Bellas Artes, pero por lo visto, ser un local de grandes proporciones no es garantía de variedad. Solamente faltó preguntar en uno de una famosa editorial, pero nos abstuvimos debido a su "exceso" de clientela.

Domingo, 3:30 PM: Comprando falda blanca. Hace mucho que quería una y allí la encontré tal y como me gustan. Casi enseguida, comimos, viendo a pocos metros el Hemiciclo a Juárez. Esa comida, por cierto, fue la más barata de nuestro viaje: $62.00 en total (y lo mejor: valió cada centavo).

Domingo, 5:00 PM: Entrada a un café italiano (Bericot, se llamaba, o algo así). Yo pagué, lo que mi madre seguro agradeció (o quizá era lo que esperaba, ya que la que lo de conseguir un buen frapuccino fue mi idea). Entre las curiosidades, estuvo una familia con un niñito latoso y sin modales en la mesa y a mi espalda unos chicos que por el idioma que les escuché, debían ser franceses (eso y su aspecto netamente extranjero, el libro guía que uno de ellos llevaba en el bolsillo y que tenían cierto encanto).

Domingo, entre las 6:00 y 8:00 PM: Avance del cuarto capítulo de LAV, una pequeña "guerra" por la falta de conexión, un buen baño y la observación de tres cuartos de película mexicana (curiosamente, era Teresa, en la cual se basó la telenovela mexicana del mismo nombre que concluyó hace unas cuantas semanas). Al final, en Recepción se me dijo que no se había localizado al técnico y que resolverían lo del internet hasta el día siguiente (cosa que a mí no me servía de nada, porque para entonces ya no estaría allí).

Domingo, 8:15 PM: Admirando Palacio Nacional, aunque el efecto no era muy bueno con el plantón instalado en el Zócalo. De regreso al hotel, compré una vicera (¿sí se escribe así?) de color blanco, por lo que me esperaba al día siguiente.

Domingo, 9:00 PM: Cenando en el restaurante del hotel un Spaguetti Carbonara, en tanto el televisor a mis espaldas tenía sintonizado "Harry Potter y el Cáliz de Fuego". Vimos pasar una pipa de bomberos.

Domingo, 10:00 PM: Más pipas y unas cuantas patrullas se unieron a la primera vista. Las vi de primera mano porque acompañaba a mi fumadora madre en la calle.

Domingo, entre las 11:30 y medianoche: Organizando todo para el día siguiente, entre que escribía más del citado capítulo de LAV, leía La Enciclopedia y veía otra película mexicana en la tele.

Lunes, 4:40 AM: Me hace renegar el teléfono de la habitación, con su servicio de despertador. Mi madre se quejó porque su celular, programado para lo mismo pero veinte minutos antes, no había sonado.

Lunes, 5:20 AM: Partimos rumbo a Teotihuacán, con un capuccino de vainilla y una dona de chocolate por todo desayuno (y hago constar que casi nunca desayuno café, siento que me cae mal).

Lunes, 6:00 AM: Mandando mensaje de felicitación a una vieja amiga de la secu, Cynthia. Saliendo del DF por la caseta de Ecatepec.

Lunes, 7:00 AM: Llegada al área arqueológica por la puerta 1. Haciendo fila para comprar boletos y finalmente entrar.

Lunes, 8:10 AM: Iniciando ascenso a Pirámide del Sol oficialmente, pues un rodeo impide que comience antes. Mi madre prefirió esperarme sentada.

Lunes, 8:40 AM: Primer "descanso" en la Pírámide, marcado con una malla anaranjada. Hasta aquí llegué, el aire se me va. Iniciando el descenso.

Lunes, 9:00 AM: Sentándome junto a La Doña de frente a la Pirámide del Sol, contemplando hasta dónde llegué y mirando a los que hacían fila para subir y bajar.

Lunes, 9:55 AM: Tras comprar unas playeras, llegamos a un restaurante y esperamos nuestro almuerzo (que en casos normales, por la hora, sería mi desayuno). Mi madre y yo fuimos testigos de unos muchachos que se volaron unas cervezas.

Lunes, Mediodía: Llegando con unos paramédicos al ir saliendo, por culpa del tobillo izquierdo de La Doña, que tenía una esguince.

Lunes, 12:30 PM: Sentada con La Doña cerca del autobús, en espera del resto de los viajeros.

Lunes, entre 1:30 Y 2:00 PM: Salimos del estacionamiento, ya de regreso a Aguascalientes.

Lunes, 6:15 PM: Parada en Irapuato donde su servidora bajó a comer. Y allí comprobé la fama del lugar como productor de fresas, porque vi cómo las vendían por kilo en canastas.

Lunes, 10:30 PM: Llegada a Aguascalientes, descenso del autobús, cargando maletas y todo ese rollo.

Ah, ¿a que soy buena haciendo este tipo de relatos? El dato curioso (como si no hubiera suficientes en todo lo anterior) es que conforme ocurría algo digno de mención, yo usaba la función de Notas de mi celular y lo escribía. La idea era que si tenía conexión a internet, las frases las compartiría en Twitter, pero como han podido leer, no se pudo. Por lo tanto, pueden preguntar lo que les dé curiosidad de esta entrada, que seguramente serán muchas cosas.

Por ahora, me despido. Cuídense mucho y hasta la próxima.

miércoles, 16 de marzo de 2011

Arcanos Visionarios. Convocatoria, reglas y Arcano IX: El Ermitaño.


¡Hola, mis queridos lectores, fan's y demás! Seguramente algunos ni saben en qué se han metido. ¡Lo siento, ahora no me presentaré! Si tú, incauto que solamente vagabas por la red para ver que hallabas, te has topado con este espacio, ve a la primera entrada y sabrás un poco de mí. Si no, ¡te aguantas, que no saldrás bien librado! (Mentalmente hablando, claro está!

Ahora, después de ese primer párrafo tan extraño (y lo digo yo, que lo escribí...) muchos deben estarse preguntando y con razón, a qué viene la linda imagen del inicio. Para quien no la conozca, les presento a Satsuki Yatouji, personaje creado por las CLAMP (salve, ¡oh, grandes diosas del manga!) para su obra X (sí, "equis") y que posteriormente, salió en TRC (Tsubasa Reservoir Chronicles). Pero ese no es el punto, sino que está en su representación de uno de los Arcanos Mayores del tarot. Siendo específica, este personaje representa a la carta conocida como El Ermitaño.

Quienes leen mis fics, especialmente los adictos a los líos que invento para la Saga HHP, sabrán más o menos de qué hablaré a continuación. Quienes no tengan idea, pues se irán enterando.

El año pasado (si no mal recuerdo) saqué una convocatoria para armar mis propios Arcanos Mayores, llamados Arcanos Visionarios (los que por cierto, le dan título a la entrega en curso de la ya mencionada saga de fics). Las reglas han ido modificándose un poquito conforme este asunto ha ido corriendo, pero las actuales van así:

1.- Cualquier lector de la saga puede participar.

2.- Se pueden dar un máximo de tres candidatos por ocasión, alegando las razones para ello y tomando en cuenta el significado original del Arcano en turno.

3.- Los candidatos para el Arcano en turno se pueden dar de la siguiente manera:
  • En un comentario a la entrega en curso de la Saga HHP, disponible en tres páginas para su lectura.
  • En un comentario en el hi5 de su servidora, a la entrada del diario donde aparece la ilustración del Arcano en cuestión.
  • En un comentario en el Facebook de su servidora a la ilustración del Arcano en cuestión.
  • En un Tweet haciendo mención a su servidora.
  • En un comentario a la entrada de este blog donde se mencione el Arcano en cuestión.
4.- Se tiene de plazo para dar candidatos desde la publicación del capítulo de la entrega en curso donde se solicite hasta la siguiente actualización.

5.- Pueden darse como candidatos personajes tanto de la saga original de Harry Potter como de la mía, HHP; de preferencia, den como candidatos personajes de mi saga, tomando en cuenta que la Orden del Rayo entera (Hally y compañía) aparecerán en los Arcanos.

6.- Quien inclumpla las reglas antes expuestas, no podrá dar candidatos para los siguientes tres Arcanos.

Sé que seguramente ando olvidando algo, pero lo imprevisto lo iré resolviendo conforme avancemos. Y ahora, un recordatorio de los personajes ya designados a un Arcano:
  1. El Mago: Albus Dumbledore.
  2. La Sacerdotisa: Danielle Malfoy.
  3. La Emperatriz: Hermione Potter.
  4. El Emperador: Harry Potter.
  5. El Sumo Sacerdote: Ryo Mao.
  6. Los Enamorados: Patrick y Frida Malfoy.
  7. El Carro: Henry Graham.
  8. La Fuerza: Amy Macmillan.
Y bueno, espero haberme explicado y si no, ¡pueden acribillarme a preguntas! ¡O incluso regañarme por enredarme con tanta palabrería! Pero conste que llevo con esto el tiempo suficiente como para que mis lectores veteranos se animen... Si es que pueden. Tampoco los obligaré. Aunque si me ayudaran, sería lo máximo.

Por el momento me retiro, que si no, me voy de largo y menos obtendré candidatos. Así pues, les deseo que estén estupendamente, que se cuiden, que coman sano, que ayuden a Japón (después del terremoto les llegó el tsunami y para acabarla de amolar, hay un riesgo enorme por su planta nuclear. Les llueve sobre mojado) y que nos leamos muy pronto.

P.D. Si algún incauto leyó hasta el final aún sin saber de qué hablo, ¿qué espera para comentar? ¡Vamos, leeré sus palabras con gusto! ¡Y no muerdo!