Título: Berta y Búha, cuidadoras de perros (en el idioma original, Greta und Eule, Handesitter).
Autor: Cornelia Funke.
Sinopsis: Para Berta, pasar seis semanas de vacaciones sola en casa no estaría mal si, al menos, tuviera un perro que de vez en cuando apoyase la cabeza en su regazo... Pero las estrictas normas del tío Eduardo prohíben tener animales sin plumas en casa. Antes de que Berta pueda deprimirse llega su prima Búha de visita, una niña muy espabilada y con grandes gafas redondas que sabe muy bien qué hacer para no aburrirse en vacaciones: repartirán carteles por el barrio ofreciéndose para cuidar los perros de los vecinos. [...] (Extracto de la contraportada de mi ejemplar)
Editorial de mi ejemplar: Ediciones Siruela, S. A.
¿Qué les puedo decir? Conozco a Cornelia Funke, ustedes también (si es que son frecuentes por estos lares); por lo tanto, fuera de sus sagas más conocidas, la señora ha publicado otras cosas. Como tengo el hábito de revisar todo lo que tenga un autor que me gusta por si me interesa, recuerdo que llamó mi atención que tuvieran esto de Funke en mi visita de 2019 a la Feria del Libro del Zócalo (que prácticamente se ha convertido en mi viaje anual de vacaciones), aunque lo pensé un poco porque para comprarlo, con el dolor de mi corazón, Siruela es una editorial que sale cara si consideras la relación precio-páginas (o sea, que hay veces en que considero que su precio no es coherente con el número de páginas que presenta), y ni siquiera se salva de ese pensamiento el que sea editorial española porque ¿qué diablos? En fin, pasemos a lo que seguramente les interesa más.
Berta es como muchas niñas del mundo: emocionada por las vacaciones escolares y además, deseosa de una mascota que le haga compañía. Bueno, la preferencia de Berta en cuanto a mascotas son los perros, pero resulta que donde vive es propiedad de un pariente, el cual prefiere bastante a las aves y por tanto, los perros quedan obviamente descartados. A cualquier niña le parecería aquello una tontería y se pondría triste y algo molesta, pero ¿qué se le va a hacer? Pues nada, hasta que llega de visita una prima, Búha (no pregunten, yo no me inventé ese nombre... ¿o era apodo?), y le suelta una idea: si no puede tener un perro propio, puede jugar con el de alguien más si se ofrece a pasearlo, ¿no es buena idea? Eso está por verse, que aquella población parece tranquila y hasta pintoresca, pero... ¿será?
Volviendo un poco al tema del grosor del libro, queda claro con eso y la portada que Funke creó esta historia para el público infantil y juvenil. Los protagonistas son niños, la trama no parece demasiado complicada y las ilustraciones, aparte de lo bien que se ven, son ideales para ayudar a imaginar parte de las escenas. Eso no desanimó a su servidora a leerlo, porque parece que, conforme creces, a veces aprecias más lo que podría haberte gustado de joven si lo hubieras tenido a mano y sí, creo firmemente que habría apreciado a Berta y Búha hace años, sobre todo porque, desde hace bastante, tengo precisamente perros de mascotas, y los quiero mucho. Añado a todo eso que, no sé ustedes, pero yo a veces tengo ganas de historias sencillas y entretenidas cuando leo, algo que me haga sonreír pero no me genere maromas mentales, porque ¿qué es la lectura sino un pasatiempo? Debería gozarse, creo yo. Y con Berta y Búha disfrutas no solo de una historia con perros, sino que, al conocer a los dueños de los perros que aparecen, las dos niñas se abren un poco al mundo de aquella población, y sus vacaciones resultan mucho más entretenidas de lo que esperaron al principio.
Dato curioso aparte: este pobre libro salió de la lista de pendientes gracias al maratón de lectura Guadalupe-Reinas, edición 2020-2021, con la consigna Libro sobre labores de cuidado. Siento que estiré un poco eso, porque casi siempre, "labores de cuidado" hace referencia a "cuidado humano" pero ¿acaso las mascotas no son parte de las familias humanas? Según la vida de cada quién, a veces es la única familia que se tiene, y el cuidar a un animalito es importante y bien recibido. En lo personal, aunque bromeo con que mis perros se ponen demasiado ruidosos a ratos y sin razón aparente, los sigo queriendo. Y en ese punto, tal vez no fuera su intención, pero Funke podría estar mostrando a los niños, con Berta y Búha, que hay más de una forma de tener cerca a un perro, y que es importante tratarlos bien.
Cuídense mucho y nos leemos a la próxima.
(Leído en 2020)

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