Título: The Last -Naruto The Movie- (en el idioma original, igual).
Autor: Masashi Kishimoto, Maruo Kyozuka.
Sinopsis: [...] ¡Mientras se acerca el último día del planeta, Toneri Otsutsuki secuestra a Hanabi Hyuga de la aldea oculta de Konoha, y Naruto, Sakura, Sai, Shikamaru y Hinata salen en una misión para rescatarla! [...] (Extracto de la contraportada de mi ejemplar).
Editorial de mi ejemplar: Editorial Panini México S. A. de C. V.
¿Qué les puedo decir? Hace años, literalmente años, me leí Naruto. El original, el manga, por si se lo preguntan. Fue curiosa el cómo llegué a eso, pero eso ahora no importa (solo esperen un poco). Con eso dicho, también añado que no he visto de la serie de anime muchos capítulos, y que a México no llegaron las películas hasta mucho después, pero... no vi ninguna. Di prácticamente por terminada la historia en el manga y después de él, no me interesó mucho más, pero esto sí, aunque la película sigo sin verla. Pero bueno, pasemos al asunto y ya juzguen ustedes.
Esta historia comienza con un prólogo, con una escena de hace mucho tiempo en la aldea oculta de Konoha, una aldea ninja. Es invierno, ha caído nieve, pero eso no detiene a unos niños de molestar a una pequeña tímida que no puede (o no se atreve) a defenderse. De pronto, otro niño llega y defiende a la niña, ordenando que la dejen en paz y dice ser el pequeño alborotador al que toda la gente evita sin decir nunca por qué, así que el pobre termina en desventaja y sufriendo una paliza, pidiéndole a la niña que se vaya. Entre una cosa y otra, la niña termina a salvo y agradecida, pero no puede expresarlo por su carácter retraído y porque el niño luego parece olvidar por qué peleó en primer lugar. Cosas que pasan, dirán muchos. Y más cuando, años después, ese niño ha crecido, es héroe de guerra, es amigo de la niña y parece haber olvidado completamente lo que pasó en ese entonces, solo que hay una circunstancia extraordinaria que podría traer todo eso a colación, y quizá algo más.
Para empezar, les recuerdo que la película no la he visto. Tengo buena memoria para recordar personajes y tramas de mangas, solo que, como le comenté una vez a Hermano Menor (mi único hermano varón, es el menor de tres que somos), «leí Naruto completo, sí, pero fue hace años... y eso que lo releí con los tomos». Los "tomos" es referencia directa a que se publicó físicamente en México, en español, y claro que los conseguí (sí, los 70 y algo). El repetir esto es para que sepan que, si bien disfruté un poco de esta novela, sentí una especie de desconexión. Como regresar a un sitio que me gustó después de muuuuucho tiempo, y empezar a redescubrir por qué me gustó.
Ya, después de toda esa perorata, debería pasar a la historia, al primer punto que me llamó la atención aunque luego me lo reclame Zanza-bachan (Zanzamaru, persona que conocí en internet, en parte, gracias a Naruto precisamente). Ese punto, que compartirá parte del fandom, es: Naruto y Hinata. Sí, soy partidaria de que esos dos quedaran juntos, no ha cambiado mucho con todos los años transcurridos, solo aprendí a escuchar y respetar las preferencias de otros (aunque algunas no tengan sentido, yo me entiendo). Como podrán deducir, hay cierto punto del final del manga que decidieron expander con esa película, y lamento si a estas alturas es spoiler para alguien (¿cómo, por todos los Bijuu?), pero Naruto y Hinata sí acaban juntos, canónicamente, y la película permite echar un vistazo a cómo diantres fue posible. Porque admito, por más que la historia me gustó mucho en su momento, que Naruto puede ser condenadamente despistado en ver quién realmente lo quiere, añadan a eso la personalidad tímida y tranquila de Hinata (que por todos los ninjas, debería tener más seguido las agallas de cuando se le echó encima a Pain), y esta relación de plano no se da. No es renegar de mi gusto antes declarado, es una realidad que comprendo como escritora amateur: deben haber elementos que ayuden a la pareja protagonista si ellos mismos no pueden juntarse, o nunca avanzarán.
Eh... lo siento, me desvié un poco. En fin, mencioné que hay algo extraordinario que termina trayendo a colación un momento pasado de estos dos, aunque al principio no tiene ninguna relación, y lo dice claramente la sinopsis: alguien es secuestrado y deben rescatarlo. Misión ninja estándar, más o menos. La cosa sube de nivel cuando el secuestrador no tiene un propósito precisamente monetario o como parte de un juego de poder, sino algo más abstracto... y que depende de las emociones de alguien. Sí, para que vean cómo se complica la cosa. Hinata, sin deberla ni temerla, es más necesaria de lo aparente para solucionar esto, pero requiere que realmente vea lo que ha sentido por mucho tiempo, si lo cambiaría para salvar a alguien y qué tanto vale la pena si decide conservar sus sentimientos... más porque Naruto no parece tener idea de ellos (¿mencioné ya que el chico es un despistado en estos asuntos, pero a lo grande?). ¿Qué sucederá al final, entonces?
Como dato adicional, se sabe que el material "extra" de Naruto (novelas ligeras, la Secuela-Que-No-Va-a-Ser-Nombrada-Aquí) no lo creó Kishimoto en solitario... y dudo que pudiera, porque el romance no le sale (él mismo declaró algo al respecto, si no recuerdo mal). Quiero creer que, al menos, elige a la gente adecuado para que escriba/dibuje estas cosas, porque en caso contrario, los fans acérrimos hace mucho que habrían mandado su creación al olvido. En The Last, además, fue trasladar una versión animada a algo escrito, lo que a veces funciona bien, a veces no. Aquí vuelvo a esa sensación de desconexión que mencioné hace poco: el leer solo texto me parecía extraño, aunque lo hice porque reconocía personajes, algunos escenarios y la trama era más o menos llevadera, al menos al grado de picar un poquitito mi curiosidad y pensar «si se me cruza la película y no hay nada más que ver, la veo». Y eso es todavía un tal vez.
Cuídense mucho y nos leemos a la próxima.
(Leído en 2021)

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