miércoles, 8 de noviembre de 2017

Describiendo a... (CCXXIII)

Título: Doctor Sueño (en el idioma original, Doctor Sleep).

Autor: Stephen King.

Sinopsis: Danny Torrance, aquel niño aterrorizado del Hotel Overlook, se ha convertido en un adulto alcohólico y sin residencia fija que vive atormentado por sus visiones y por los fantasmas de su infancia, que ha aprendido a controlar pero no a eliminar de su mente. Un día se siente atraído por una ciudad de New Hampshire, de donde le llega la visión de Abra Stone, una niña que necesita su ayuda. La persigue una tribu de seres paranormales que viven del resplandor de los niños especiales, y precisamente el de Abra tiene mucha fuerza... Danny sabe que sin su ayuda nunca conseguirá escapar. [...] (Extracto de la contraportada de mi ejemplar).


Editorial de mi ejemplar: Penguin Random House (a través de DeBolsillo).

¿Qué les puedo decir? Como he mencionado en la seudo-reseña de El resplandor, no habría querido leer ese libro de no ser porque me interesó Doctor Sueño y claro, me gusta leer las obras en orden si están relacionadas. Cuando se publicó Doctor Sueño, no quería comprarlo porque me parecía un poco caro y porque me había acostumbrado a tener las obras de King en ediciones de bolsillo (sí, razones simplonas las mías...), así que cuando finalmente salió dicha edición, no dudé en tenerla. Sí, ya, tengo un serio problema, pero malo sería que no leyera nada de lo que comprara, ¿verdad? Aclarado eso, a lo que interesa.

Al principio, nos ponen en antecedentes de algunas cosas que le ocurrieron a Danny Torrance después de su aterradora experiencia, narrada en El resplandor. Después, comienza la historia propiamente dicha de Doctor Sueño, mostrándonos a un montón de gente bastante peculiar que no es precisamente de la bonita. Esa gente puede solo estar de paso, ¿verdad? Eso parece, hasta que sabemos lo que hay realmente tras su siniestra naturaleza y pasamos a conocer a una niña muy particular, con un don potente; por otro lado, le seguimos la pista a Danny ya hecho un hombre y no muy sano que digamos. Los inicios se disponen para que vayamos imaginando por dónde van los tiros y comencemos a preguntarnos si es que Danny (Dan, de adulto) podrá con lo que se le viene encima, ayudando a la niña especial y lidiando con sus propios demonios.

Los libros de King pueden ser especialmente complejos ya que el autor se encarga de dar detalles, detalles a montones por todas partes que, quizá en el momento, no tengan mucho sentido,  pero que lo acabarán teniendo. A veces, incluso se hace énfasis en algo X que acabará por causar algo inesperado en la trama y/o en los personajes. Al echar mano de lo anterior (algo que no le reprocho... Casi nunca), no dudo que King quisiera lucirse con este libro, considerando que continuaba la historia de un personaje que todos sus fans fieles conocían, así que el reto, según yo, era hacerle justicia a Danny aún sin su padre y los horrores del Overlook de El resplandor... Y King lo logró, creo yo (con muy pocas excepciones que me hicieron pensar "¿King veía telenovelas mexicanas al escribir esto?"), porque ahora veré las casas rodantes con otros ojos. O mejor dicho, a sus ocupantes. A sus aparentemente inofensivos ocupantes.

Cuídense mucho y nos leemos a la próxima.

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