sábado, 31 de diciembre de 2016

Tinta a la Carta XCV: Cena en cinco tiempos

~Entrada~
Zombis rubias
(Brian James)
—Ah, lo había olvidado —digo, haciendo todo lo que puedo por no reírme al recordar una de las locuras que me contó cuando por fin se decidió a hacerme partícipe del peligroso secreto del pueblo—. ¿Cómo era? ¿Que son todos vampiros o algo así? —pregunto, riéndome por lo bajo mientras pienso en la expresión de su cara cuando me lo contó. Al recordar lo serio que parecía y lo mucho que le sorprendió que me riera.
—Vampiros no, ¡zombis! —contesta y yo ya no puedo aguantarlo más. Empiezo a reírme a carcajadas como una niña pequeña. La rojez de sus mejillas permanece, pero ahora es más de rabia que de otra cosa.
—Ríete si quieres, pero es verdad. Te lo demostraré —dice, más frustrado que antes.
—Me parece que has leído demasiados de esos estúpidos cómics —le digo.

~Plato Fuerte~
Abraza mi oscuridad
(Isabel Keats)
—Ya no le molesto más, inspector Macnamara. Le agradezco mucho el tiempo que me ha dedicado —el hombre miró la delicada mano, de dedos largos y delgados y uñas muy cortas, que la joven le tendía y la estrechó en su manaza, con cuidado de no apretarla mucho. La delicada señorita Alcázar le producía la perturbadora sensación de que podría quebrarla en cualquier momento; sin embargo, el inspector no estaba preparado para lo que ocurrió a continuación.
Tocarla fue como agarrar un cable de alta tensión. Un violento calambre lo recorrió desde los dedos hasta el hombro, dejándole el brazo paralizado. Al instante, Macnamara bajó la mirada hasta el rostro de Ana, que parecía levemente ida, y apenas pudo descifrar la exclamación que brotó de aquellos labios llenos, ahora sin apenas color.
—¡Cuidado con el dragón!

~Postre~
(Esperanza, primavera eterna). Rita Hayworth y la redención de Shawshanks
(Stephen King)
Una vez le pregunté qué significaban para él aquellos carteles y me dirigió una extraña mirada de sorpresa.
—Bueno, supongo que lo mismo que para la mayoría de los presos —me dijo—. Libertad. Contemplando a esas mujeres hermosas sientes casi como… no del todo sino casi… como si pudieras dar un paso al frente, atravesar la foto y encontrarte a su lado. Ser libre. Supongo que Raquel Welch era la que más me gustaba; no era solo por ella; era también aquella playa. Parecía una playa mexicana. Un lugar tranquilo en el que un hombre pudiera oírse pensar. ¿Nunca has sentido eso con una foto, Red? ¿Que casi podías entrar en ella?
Le dije que yo, en realidad, nunca me lo había planteado así.
—Algún día quizá comprendas lo que quiero decir —me dijo, y estaba en lo cierto. Años después comprendí exactamente lo que quería decir… y lo primero que hice entonces fue pensar en Normanden y en lo que me había dicho de lo fría que era la celda de Andy.

Con mis agradecimientos para Nea Poulain, por su idea para el ciclo de entradas "Tinta a la Carta".

miércoles, 28 de diciembre de 2016

Describiendo a... (CLXXXIX)

Título: Los Borodin VI. Furia y fortuna (en el idioma original, Fortune and Fury).

Autor: Christopher Nicole.

Sinopsis: [...] Diana Hayman había desaparecido, en su viaje por Europa [...]. Solo su tío John Hayman [...], sospechaba que había sido atraída a Moscú por la infame Anna Ragosina [...], como un acto de venganza hacia él [...]. Simultáneamente, luego de casi 30 años de mandato en la Rusia soviética, la integridad de Stalin estaba en riesgo y él temía por su vida. (Extracto de la contraportada de mi ejemplar).

sábado, 24 de diciembre de 2016

Tinta a la Carta XCIV: Merienda en cuatro tiempos

~Aperitivo~
Matemática… ¿estás ahí?
(Adrián Paenza)
Empezar a disfrutar de pensar, de tener un problema, de regodearse aun cuando uno no puede encontrar la solución pero lo tiene como un desafío, es una tarea de los docentes. Y no es solo un problema utilitario. No abogo por eso tampoco; no pretendo que alguien haga una lista de potenciales usos para convencer a la audiencia. No. Hablo de la magia de poder pensar, seducir mostrando lo que se ignora, desafiar a la mente.
Eso es lo que no tiene la matemática: no tiene quién la defienda.

~Entrada~
Memoria
(Leonardo Patrignani)
—Estoy asombrada por tu demostración, Marco […], pero no entiendo de qué sirve todo esto. Y no me interesa demasiado. Me parece estar en una cárcel, ¡menuda salvación! No tengo intención de jugar con la mente de las personas. ¿Para qué, además?
—Qué va, no…
—Todo lo que vemos no es real. ¿Me equivoco? ¿De qué me sirve robar de las mentes de los otros los mapas de todo el mundo, si nada de lo que veo existe de verdad? Aquella persona de allí —dijo Jenny extendiendo el brazo y apuntó el dedo hacia una señora sentada leyendo un periódico en un banco— no existe. Está ahí porque es el recuerdo de alguien, quizá ni siquiera nuestro, quizá del viejo con el perro. ¿Para qué lo quiero? Este mundo no tiene futuro. Nosotros no tenemos futuro.
Marco la miró en silencio durante un momento, mientras Alex agachaba la cabeza. Las palabras de Jenny tenían un fondo de indiscutible verdad.

~Plato Fuerte~
Susurros
(A. G. Howard)
No estamos locas. Debería sentirme aliviada.
Pero algo más está ocurriendo, algo inverosímil.
Si las voces son reales, sigue sin tener sentido que Alison insista en vestirse como Alicia. Por qué chasquea la lengua. Por qué se enfurece sin razón. Esas cosas son las que hacen que parezca una loca. Hay tantas preguntas que quiero hacer… pero las descarto, porque tengo otra duda más importante.
—¿Por qué nuestra familia? —pregunto—. ¿Por qué nos está pasando esto?
La cara de Alison se entristece.
—Es una maldición.

~Postre~
Ojos violeta
(Stephen Woodworth)
—¿Señora Lindstrom?
Sorprendida, la mujer se incorporó y lo miró con recelo.
—Siento molestarla —estuvo a punto de darle la mano, pero se la metió en el bolsillo—. Soy el agente especial Dan Atwater, de la Unidad de Apoyo para la Investigación del FBI. Ha sido… toda una actuación.
Ella volvió a hundirse en el sofá.
—Si usted lo dice.
Él se arrodilló hasta situarse casi a la altura de sus ojos.
—Sé que debe estar cansada, pero necesitamos su ayuda en uno de nuestros casos. Cuando se entere de los detalles, creo que aceptará…
—Conozco los detalles —la joven movió los ojos para mirar los de él—. Ellos me lo han contado.

Con mis agradecimientos para Nea Poulain, por la idea para el ciclo de entradas "Tinta a la Carta".

miércoles, 21 de diciembre de 2016

Describiendo a... (CLXXXVIII)

Título: Los Borodin V. Ira y deseo (en el idioma original, Rage and Desire).

Autor: Christopher Nicole.

Sinopsis: En medio de la Guerra Fría entre Rusia y Estados Unidos, Gregory Nej [...] se ve ligado sentimentalmente a [...] Felícitas Hayman, cuyo atractivo despierta en él una pasión tan peligrosa para su misión como para la vida de ella. Por su parte, la malévola Anna Ragosina [...] dirige una red de espías soviéticos en la Unión Americana, ocasionando huelgas y pérdidas económicas a ese país; su mayor ambición es obtener, a toda costa, los secretos de la bomba atómica. (Extracto de la contraportada de mi ejemplar).

sábado, 17 de diciembre de 2016

Tinta a la Carta XCIII: Comida en cinco tiempos

~Aperitivo~
La abadía de Northanger
(Jane Austen)
[…] Su pasión por los edificios antiguos era casi equiparable a la que sentía por Henry Tilney; castillos y abadías llenaban de fascinación los sueños que no ocupaba él con su presencia. Ver y explorar las murallas y torres de unos, y los claustros de las otras, había sido durante semanas su deseo más ardiente, aunque llegar a visitarlos durante más de una hora le había parecido siempre poco menos que imposible.
Y sin embargo, así iba a ser. Con todas las posibilidades de que fuera una casa normal, una casa solariega, una mansión o un palacete, Northanger resultaba ser nada menos que una abadía, y ella iba a vivir allí. Sus pasillos largos y húmedos, sus angostas celdas, la capilla en ruinas, estarían diariamente a su alcance, y no era fácil renunciar a la esperanza de escuchar alguna leyenda o encontrar el terrible memorial de alguna monja ofendida y desventurada.

~Entrada~
Los Borodin I. Amor y honor
(Christopher Nicole)
—Pero sigues adelante —le dijo él hablándole al oído—. Sigues, porque tú eres Ilona Borodina. —“Un poco de cordura —pensó—. Un poco de prudencia, por Dios”. ¿Acaso podía portarse cuerdamente en aquellos momentos de locura? Para eso, también ella tendría que comportarse sensatamente.
—No quiero ser la misma, por Dios. Ya no quiero serlo. —Se volvió de nuevo y esta vez quedó aprisionada en sus brazos; sus manos le apretaban ansiosamente la espalda para estrechar más su cuerpo contra el suyo. Ella levantó la cara y echó la cabeza hacia atrás para que la besara en la boca. Como no había mucha diferencia en su estatura, George no tuvo dificultad para encontrar sus labios. Besó con pasión los labios cerrados y, luego, éstos se abrieron para permitir que entraran los suyos y, después, la lengua. Se separaron al cabo de un instante para recuperar el aliento—. No quiero ser Ilona Borodina, George. No quiero volver a serlo nunca.

~Plato Fuerte~
El temor de un hombre sabio
(Patrick Rothfuss)
—Ese debe ser el marinero que faltaba —me apresuré a decir—, será mejor que suba a bordo. —Di un rápido abrazo a Threpe y traté de alejarme antes de que pudiera darme otro consejo.
Pero él me cogió por la manga antes de que me diera la vuelta.
—Ten cuidado por el camino —dijo con expresión preocupada—. Recuerda que todo hombre sabio teme tres cosas: la tormenta en el mar, la noche sin luna y la ira de un hombre amable.
El marinero pasó a nuestro lado y recorrió la pasarela corriendo, sin importarle que las tablas rebotaran y traquetearan bajo sus pies. Sonreí a Threpe para tranquilizarlo y seguí al marinero. Dos hombres de rostro curtido levantaron la pasarela, y le devolví a Threpe un último saludo con la mano.
Se vocearon órdenes, los hombres se afanaron y el barco empezó a moverse. Me volví a mirar río abajo, hacia Tarbean, hacia el mar.

~Entremés~
El amor en los tiempos del cólera
(Gabriel García Márquez)
—Fermina —le dijo—: he esperado esta ocasión durante más de medio siglo, para repetirle una vez más el juramento de mi fidelidad eterna y mi amor para siempre.
Fermina Daza se habría creído frente a un loco, si no hubiera tenido motivos para pensar que Florentino Ariza estaba en aquel instante inspirado por la gracia del Espíritu Santo. Su impulso inmediato fue maldecirlo por la profanación de la casa cuando aún estaba caliente en la tumba el cadáver de su esposo. Pero se lo impidió la dignidad de la rabia. «Lárgate —le dijo—. Y no te dejes ver nunca más en los años que te queden de vida.» Volvió a abrir por completo la puerta de la calle que había empezado a cerrar, y concluyó:
—Que espero sean muy pocos.

~Postre~
Descansa en paz
(John Ajvide Lindqvist)
—El corazón no late […]. No hay nada. Ningún latido.
David sintió una puñalada en el pecho.
—¿Pero no tienen que…? —balbució él—. ¿No van a… ponerlo en marcha?
—Parece que… no lo necesita —respondió la mujer sin apartar los ojos de la paciente, que, sentada, estiraba las gomas.
Tuvieron que esperar un buen rato a Lasse. Cuando al fin llegó, el hecho de que Eva se hubiera despertado ya no era ninguna novedad.

Con mis agradecimientos para Nea Poulain, por la idea para el ciclo de entradas "Tinta a la Carta".

miércoles, 14 de diciembre de 2016

Describiendo a... (CLXXXVII)

Título: Los Borodin IV. Esperanza y gloria (en el idioma original, Hope and Glory).

Autor: Christopher Nicole.

Sinopsis: Stalin dirige Rusia [...], envía a Tatiana Nej de gira por Europa para mostrar la danza rusa. Durante la Segunda Guerra Mundial, Alemania invade la Unión Soviética, con quien había firmado un pacto de no agresión. Inicia también la persecución de los judíos [...]. John Hayman y Natasha Brusilova ven frustrada su boda luego de la invasión y, [...] forman parte de los guerrilleros del Prípet, [...], durante cuatro años de guerra brutal. (Extracto de la contraportada de mi ejemplar).

sábado, 10 de diciembre de 2016

Tinta a la Carta XCII: Almuerzo en cuatro tiempos

~Aperitivo~
Frecuencia Júpiter
(Martha Riva Palacio Obón)
Corro por calzada de Tlalpan. No, corrección: corro por mi versión de calzada de Tlalpan. No debo olvidar que mi cuerpo está abajo, en Urgencias. ¿En una camilla? Tengo que volver. No puedo quedarme aquí. ¿Realmente estoy en un hospital? Me siento confundida. Los relámpagos se detienen de golpe pero mi pelo sigue electrificado. No entiendo cómo, pero de pronto me cae el veinte de que en este limbo (en este coma) en el que estoy atrapada hay algo más. Siento su presencia aunque no pueda verla. El miedo se enrosca en mi garganta.
¿Cómo llegó la mariposa hasta aquí?
Hola.

~Entrada~
El Príncipe de la Niebla
(Carlos Ruiz Zafón)
»Hace muchísimo tiempo, cuando yo tenía vuestra edad, la vida cruzó mi destino con uno de los mayores tramposos que han pisado este mudno. Nunca llegué a conocer su verdadero nombre. En el barrio pobre donde yo vivía, todos los chicos de la calle lo conocían como Caín. Otros lo llamaban el Príncipe de la Niebla, porque, según las habladurías, siempre emergía de una densa niebla que cubría los callejones nocturnos y. antes del alba, desaparecía de nuevo en la tiniebla.

~Plato Fuerte~
Leona Vicario. La insurgente
(Eugenio Aguirre)
—¡El relicario de su madre! —replicó Leona, dando un salto que la colocó de pie ante su feliz acompañante—. ¿En verdad se trata de esa joya que usted ama tanto y que esperaba desde hace algunas semanas? ¿Y me la trae usted a mí, a Leona Vicario? ¿Está usted loco, querido amigo?
El joven Quintana Roo, encendido de rubor, se puso frente a Leona, a un palmo de distancia, y le dijo con una voz demasiado ronca mientras le ofrecía el estuche nacarado:
—Leona, ábralo y, si le gusta, tenga la bondad de lucirlo sobre su pecho. Se verá precioso, y en el sitio que merece, puesto que mi madre me lo ha donado para que lo regale a la mujer que…
—Andrés —gritó Leona emocionada.
—Sí, Leona…
Esta nueva relación causó asombro a su amigo Carlos María Bustamante quien, quince años mayor que ellos, los veía solo como a un par de adolescentes dotados de una singular madurez intelectual y emotiva. Parecía, a los ojos de extraños, que Andrés y Leona no tenían más en común que el interés por la Independencia de México. Sin embargo, el amor entre ellos era profundo.

~Postre~
Educar a los topos
(Guillermo Fadanelli)
Fue entonces cuando salté de mi asiento. Si bien mi madre había prohibido mencionar la palabra militar en la mesa, había sido ella, me imagino que llevada por su desesperación y la ausencia de talento político, quien puso sobre la mesa una palabra que me caló en los huesos: internado. La alusión a una escuela militarizada no me causó mayores sobresaltos porque semanas antes mi padre, calculador, me había comunicado que una de las opciones para continuar mis estudios en la secundaria era convirtiéndome en cadete. […] Mi padre había preparado bien el camino anticipándose a la belicosa reacción de las mujeres, pero lo que jamás me dijo fue que estaría internado, desterrado como un maleante.

Con mis agradecimientos para Nea Poulain, por la idea para el ciclo de entradas "Tinta a la Carta".

miércoles, 7 de diciembre de 2016

Describiendo a... (CLXXXVI)

Título: Los Borodin III. Destino y sueños (en el idioma original, Fate and Dreams).

Autor: Christopher Nicole.

Sinopsis: [...] Lenin acepta ayuda de Estados Unidos, cuyos representantes son George Hayman y su esposa Ilona. Luego de la muerte de Lenin, Stalin asume el poder. Peter Borodin administra una organización de espionaje [...]. John Hayman, hijo de Ilona, se reúne con su tío Peter para apoyarlo. Stalin le pide al temible Iván Nej inventar un complot antisoviético; eligen como víctima a John Hayman [...]. (Extracto de la contraportada de mi ejemplar).

sábado, 3 de diciembre de 2016

Tinta a la Carta XCI: Desayuno en tres tiempos

~Entrada~
Shrek
(William Steig)
Siguió andando a grandes zancadas y sus gruesos labios se abrieron en una sonrisa. Ante él se hallaba la princesa más maravillosamente fea de todo el planeta.
—Pastel de manzana —suspiró Shrek.
—Cara de rana —suspiró la princesa.
Shrek dijo:
Tus callosas verrugas, tus sonrosados granos,
como viscosas ciénagas y pestilentes pantanos, me estremecen.
La princesa dijo:
Tu nariz de patata, tu puntiaguda cabeza
y tus horribles ojos que miran con fiereza, me enternecen.

~Plato Fuerte~
Todas las hadas del reino
(Laura Gallego García)
—¿Tonterías? —repitió Camelia, temblando de ira—. ¿Cómo te atreves a…?
—Son tonterías —cortó Dalia con tono glacial—. Nimiedades. Menudencias. —Se encogió de hombros—. ¿Por qué seguimos discutiendo por algo que sucedió hace más de cien años? ¿Y qué nos importa a nosotras quién se casa con quién?
—Somos hadas madrinas, Dalia —le recordó Lila; y Camelia se sintió orgullosa de la dignidad y la calma con que su amiga pronunció aquellas palabras—. Y ese es nuestro trabajo.
—¡Trabajo! —repitió Dalia con desdén—. ¿Y en qué consiste este trabajo? ¡En vivir esclavizadas, atendiendo los caprichos de los mortales para toda la eternidad! ¿Y todo por qué? ¡Por una ocurrencia que tuvo nuestra reina hace trescientos años, por culpa de Ya–Sabéis–Quién! ¿Vosotras creéis que se acuerda de nosotras, de que seguimos aquí, cumpliendo su mandato? No, ni hablar; en la tierra de las hadas, a nadie le importa ya si las madrinas realizamos o no la tarea que nos encargó.

~Postre~
Ever After High. El cuento de Ashlynn Ella
(Shannon Hale)
Ashlynn se estremeció.
Sentía admiración por esos héroes silenciosos y humildes que servían por el placer de ayudar, no por el reconocimiento. El corazón se le aceleró al pensar en un chico así… y no pudo evitar volverse para mirar.
Pero el misterioso chico del bosque desapareció.
Ashlynn suspiró. Probablemente era lo mejor. Ella era una princesa, nacida para heredar un final feliz. Su destino era casarse con un príncipe apuesto, experto en planificar bailes, aunque aún no sabía cuál. La verdad es que le daba igual… todos los príncipes que había conocido hasta el momento se le antojaban bastante parecidos: todos se engominaban el pelo, se blanqueaban los dientes y esperaban que las chicas se desmayaran al ver sus sonrisas. Y, desde luego, no pasaban sus ratos libres pululando en la espesura del bosque colgando pajareras.
Le estaba absolutamente prohibido soñar despierta con chicos que no fueran príncipes, así que no había motivo para molestarse siquiera en conocer al simpático muchacho que construía casas para pájaros sin nido.

Con mis agradecimientos para Nea Poulain, por la idea para el ciclo de entradas "Tinta a la Carta".

miércoles, 30 de noviembre de 2016

Describiendo a... (CLXXXV)

Título: Los Borodin II. Guerra y pasión (en el idioma original, War and Passion).

Autor: Christopher Nicole.

Sinopsis: 1914. Rusia declara una amnistía para los presos políticos. Inicia la Guerra Europea. Simultáneamente estalla la revolución rusa: el Ejército Blanco es dirigido por el príncipe Peter Borodin, y el Ejército Rojo por Michael Nikolaievich. En medio de la guerra nace la pasión y el amor [...]. Hambre, miedo, muerte y destrucción es el escenario de la revolución. [...] (Extracto de la contraportada de mi ejemplar).

miércoles, 23 de noviembre de 2016

Describiendo a... (CLXXXIV)

Título: Los Borodin I. Amor y honor (en el idioma original, Love and Honor).

Autor: Christopher Nicole.

Sinopsis: [...] El general ruso Dimitri Borodin muere en la batalla contra los japoneses y su hijo, Peter Borodin, se convierte en príncipe de Starogan. George Hayman, corresponsal estadounidense, y la princesa Ilona Borodina se enamoran. Peter ordena a George que regrese a Estados Unidos y obliga a Ilona a casarse con Sergei Roditchev, un príncipe tirano y sádico. Pasan seis años antes de que George e Ilona vuelvan a verse... (Extracto de la contraportada de mi ejemplar).

jueves, 17 de noviembre de 2016

Describiendo a... (e-LXX)

Título: Sangre dorada (en el idioma original, In Golden Blood).

Autor: Stephen Woodworth.

Sinopsis: Natalie Lindstrom tiene un don: el poder de hablar con los muertos y resolver crímenes mediante entrevistas a los asesinados. Pero ahora Natalie [...] busca un trabajo lejos de la violencia: con un arqueólogo en las montañas de Perú. Allí su tarea es encontrar un tesoro de valor incalculable, y cuando todo parece ir bien, los verdaderos y más terribles fantasmas comienzan a aparecer. (Extracto de la introducción).

jueves, 10 de noviembre de 2016

Describiendo a... (e-LXIX)

Título: Manos rojas (en el idioma origina, With Red Hands).

Autor: Stephen Woodworth.

Sinopsis: Durante años, Natalie Lindstrom formó parte de un grupo de investigadores de élite, el Cuerpo de Comunicaciones Ultraterrenas Norteamericano. [...] Pero todo eso ha quedado atrás. Cansada de la violencia, Natalie ha abandonado definitivamente el CCUN e intenta llevar una vida normal [...]. Hasta que llega el día en que un joven asesino en serie podría salir impune. [...]. Sus investigaciones la conducirán al corazón de su peor pesadilla. (Extracto de la introducción).

jueves, 3 de noviembre de 2016

Describiendo a... (e-LXVIII)

Título: Ojos violeta (en el idioma original, Through Violet Eyes).

Autor: Stephen Woodworth.

Sinopsis: Extraños y valiosos, los violetas son humanos nacidos con habilidades psíquicas especiales: ayudan a la policía a resolver crímenes actuando como médiums con los muertos. Llevan una existencia infeliz y dolorosa a merced de una sociedad violenta que los controla, venera y margina, y que necesita sus servicios desesperadamente. Ahora además están en peligro. Se han convertido en el blanco de un brutal asesino en serie que ha aprendido a esconder su identidad a sus víctimas. Ante él, sus ojos violeta están indefensos. [...] (Extracto de la introducción).

miércoles, 26 de octubre de 2016

Describiendo a... (CLXXXIII)

Título: Engaños (en el idioma original, Ensnared).

Autor: A. G. Howard.

Sinopsis: [...] Alyssa está más decidida que nunca a acabar con la Reina Roja, a pesar de que la única manera de llegar al País de las Maravillas, ahora que se ha cerrado la madriguera del conejo, es a través del mundo del otro lado del espejo, una dimensión paralela llena de seres violentos y temibles. [...] (Extracto de la contraportada de mi ejemplar).

miércoles, 19 de octubre de 2016

Describiendo a... (CLXXXII)

Título: Delirios (en el idioma original, Unhinged).

Autor: A. G. Howard.

Sinopsis: Alyssa Gardner descendió por la madriguera del conejo [...]. [...] Ahora solo tiene que graduarse para poder asistir a la prestigiosa escuela de arte de Londres con la que siempre ha soñado. Pero Morfeo irrumpe de nuevo en su vida y confirma sus pesadillas más terribles: el País de las Maravillas está en peligro [...]. (Extracto de la contraportada de mi ejemplar).

miércoles, 12 de octubre de 2016

Describiendo a... (CLXXXI)

Título: Susurros (en el idioma original, Splintered).

Autor: A. G. Howard.

Sinopsis: A Alyssa Gardner las flores y los insectos le hablan. Teme que su destino sea acabar en un psiquiátrico, como su madre, pues una vena recorre su familia desde tiempos de su antepasada Alicia, la niña que inspiró el País de las Maravillas de Lewis Carroll. Pero ¿y si los susurros de las flores no son alucinaciones? ¿Y si el País de las Maravillas existe y la está llamando? [...] (Extracto de la contraportada de mi ejemplar).

miércoles, 5 de octubre de 2016

Describiendo a... (CLXXX)

Título: Frecuencia Júpiter.

Autor: Martha Riva Palacio Obón.

Sinopsis: Emilia está en el limbo. Para armar el relato de sus dieciocho años acude a las instantáneas que conforman su memoria: su abuela postrada para rezar. Ella misma sentada en las piernas de un sacerdote. El día que conoció a Matías. La noche en que logró escuchar a Júpiter. Emilia quiere salir del coma, pero su única vía de contacto con el exterior es también su mayor fobia: una mariposa. [...] (Extracto de la contraportada de mi ejemplar).

miércoles, 28 de septiembre de 2016

Describiendo a... (CLXXIX)

Título: Matemática... ¿estás ahí?

Autor: Adrián Paenza.

Sinopsis: La matemática parece, a menudo, un ente difícil de descifrar. Sin embargo, se encuentra a la vuela de la esquina, en nuestra vida cotidiana y a la espera de que la descubramos. He aquí, sin duda, una inmejorable guía para lanzarse a explorar. [...](Extracto de la contraportada de mi ejemplar).

miércoles, 14 de septiembre de 2016

Describiendo a... (CLXXVIII)

Título: Zombis rubias (en el idioma original, Zombie Blondes).

Autor: Brian James.

Sinopsis: Desde el momento en que Hannah Sander llegó a la ciudad sintió que algo iba mal. Había muchas casas en venta y el lugar parecía infectado por una calma sobrenatural. Entonces, el primer día de clase, Hannah se topa con un grupo de animadoras, las chicas más populares del colegio. Lo curioso es que son casi idénticas: rubias, guapas y pálidas como cadáveres. [...] (Extracto de la contraportada de mi ejemplar).

miércoles, 7 de septiembre de 2016

Describiendo a... (CLXXVII)


Título: Heidi (en el idioma original, igual).

Autor: Johanna Spyri.

Sinopsis: Entre la belleza de los Alpes suizos, hondos valles, riscos nevados e imponentes precipicios, una niña llamada Heidi vive maravillosas aventuras, junto a su amigo pastorcito y a su querido abuelo [...]. Pero su vida agreste y tranquila sufre un cambio brusco al tener que mudarse a un distinguido caserón de Francfort donde, a pesar de estar lejos de sus afectos, encontrará la amistad de Clara [...]. (Extracto de la contraportada de mi ejemplar).

jueves, 1 de septiembre de 2016

Describiendo a... (e-LXVII)

Título: Shrek (en el idioma original, igual).

Autor: William Steig.

Sinopsis: Shrek, un ogro contracultural, feo y malhumorado, recorre el mundo en busca de aventura encontrándose con asnos, brujas, caballeros, dragones y, finalmente con una princesa tan horrible y adorable como él. [Extracto de la introducción]

miércoles, 3 de agosto de 2016

Describiendo a... (CLXXVI)

Título: El solitario Atlántico.

Autor: Jorge López Páez.

Sinopsis: [...] Andrés es el protagonista y narrador [...]. Relata su infancia, la convivencia con sus vecinos y con su hermano y cómo, en esa convivencia, surge la lucha de poder entre los niños; describe cómo esa trama se repite en la vida adulta, reflejada en los problemas familiares que los rodean. (Extracto de la contraportada de mi ejemplar).

jueves, 28 de julio de 2016

Describiendo a... (e-LXVI)

Título: Todas las hadas del reino.

Autor: Laura Gallego García.

Sinopsis: Camelia es un hada madrina que lleva trescientos años ayudando con gran eficacia a jóvenes doncellas y aspirantes a héroe para que alcancen sus propios finales felices. Su magia y su ingenio nunca le han fallado, pero todo empieza a complicarse cuando le encomiendan a Simón, un mozo de cuadra que necesita su ayuda desesperadamente. Camelia ha solucionado casos más difíciles; pero, por algún motivo, con Simón las cosas comienzan a torcerse de forma inexplicable… (De la introducción).

jueves, 21 de julio de 2016

Describiendo a... (e-LXV)

Título: Abraza mi oscuridad.

Autor: Isabel Keats.

Sinopsis: Cuando Ana Alcázar acude a comisaría a denunciar el asesinato de una adolescente bajo su tutela y explica que está segura de ello porque ha tenido una visión, el inspector jefe, Nuño Macnamara, la toma por una lunática. Sin embargo, a medida que la conoce mejor, el policía se da cuenta de que la señorita Alcázar no solo puede ver cosas que a los demás les están vedadas, sino que una amenaza muy real se cierne en torno a ella. [...] (Extracto de la introducción).

miércoles, 13 de julio de 2016

Describiendo a... (CLXXV)

Título: Leona Vicario. La insurgente.

Autor: Eugenio Aguirre.

Sinopsis: Espía, organizadora de grupo de mujeres, correo y patrocinadora de la gesta de Independencia hasta el grado de sacrificar su fortuna personal, Leona Vicario enfrentó la persecución de las autoridades virreinales, la miseria y la censura familiar y social. Luchó al lado de los oprimidos, los pobres y, en algunas ocasiones, de los vencidos; nunca se rindió ni acudió al indulto y perdón de la Corona. [...] Su inteligencia y corazón supieron mantener, en el caos, la esperanza y el amor. (Extracto de la contraportada de mi ejemplar).

miércoles, 6 de julio de 2016

Describiendo a... (CLXXIV)

Título: Querida Alejandría.

Autor: María García Esperón.

Sinopsis: Cleopatra Selene es la joven hija de la reina de Egipto, Cleopatra VII y el general romano Marco Antonio. Vive en Roma como rehén del emperador Octavio y ha sido educada por la hermana de éste, la noble Octavia, quien recibiera en su casa a ella y a sus hermanos al morir sus padres de manera trágica. [...] (Extracto de Resumen de Querida Alejandría, en el blog La tela de Penélope).

jueves, 30 de junio de 2016

Describiendo a... (e-LXIV)

Título: Eragon (en el idioma original, igual).

Autor: Christopher Paolini.

Sinopsis: En el reino legendario de Alagaësia la guerra se está gestando. Los jinetes protectores de la paz del Imperio y los únicos capaces de controlar a los inteligentes dragones, se han extinguido o han pasado a formar parte de las tropas del y los vardenos, un grupo disidente, se ocultan en ciudades protegidas. Cuando Eragon, un joven de 15 años que vive en una pequeña aldea, se encuentra con una piedra preciosa en medio del bosque a donde ha ido a cazar, poco se espera que ese suceso vaya a cambiar su vida y el destino de Alagaësia. [...] (Extracto de la introducción)

sábado, 25 de junio de 2016

Tinta a la Carta XC: Cena en tres tiempos

~Entrada~
Elsinore: un cuaderno
(Salvador Elizondo)
[…] Nos cuadramos… PFC Elizondo… 105… Reporting!... Saludó displicentemente y sin quitar la vista de lo que estaba escribiendo a máquina dijo con cuidadosa indiferencia: So you guys went AWOL and made it to LA?... You will report tomorrow at nine hundred to Coronel Hunter directly, in his office. At ease… take a seat you guys… y luego agregó una vez que nos habíamos sentado: Bet you don’t know what happened… Terminó de escribir su boletín, lo sacó de un tirón de la máquina, lo firmó con su novedosa ball–pen y nos contó lo que había pasado.

~Plato Fuerte~
Desde mi cielo
(Alice Sebold)
—¿Por qué no te levantas? —me preguntó el señor Harvey, rodando hacia un lado y agachándose sobre mí.
Habló con voz suave, alentadora, la voz de un amante a media mañana. Una sugerencia, no una orden.
Yo no podía moverme. No podía levantarme.
Al ver que no lo hacía (¿fue solo eso, que no siguiera su sugerencia?) se inclinó y buscó a tientas en el saliente que tenía encima de la cabeza, donde guardaba su cuchilla y la espuma de afeitar, y cogió un cuchillo. Desenfundado, me sonrió, curvándose en una mueca burlona.
Él me quitó el gorro de la boca.
—Dime que me quieres —dijo.
Se lo dije en voz baja.
El final llegó de todos modos.

~Postre~
(Cuento de invierno). El método de respiración
(Stephen King)
El nacimiento es maravilloso, caballeros, pero jamás, ni siquiera mediante un gran esfuerzo de la imaginación, lo hallé bello. El útero de una mujer es como un motor. La concepción lo pone en marcha. Se mueve de forma lenta al principio… pero, cuando el ciclo creativo se aproxima al clímax del nacimiento, el motor acelera y acelera y acelera. Su anterior ronroneo se convierte en firme zumbido, luego en retumbar y su actividad y funcionamiento produce al final un bramido aterrador y vociferante. Una vez que el motor se pone en marcha, toda futura madre comprende que su vida está en juego. O da a luz al hijo y el motor se acallará de nuevo, o seguirá acelerando con mayor estruendo y dificultad hasta explotar, matándola de sangre y dolor.

El relato que voy a contarles es la historia de un nacimiento, caballeros, en vísperas del nacimiento que la humanidad lleva celebrando durante casi dos mil años.

Con mis agradecimientos para Nea Poulain, por la idea para el ciclo de entradas "Tinta a la Carta".

miércoles, 22 de junio de 2016

Describiendo a... (CLXXIII)

Título: Descansa en paz (en el idioma original, Hanteringen av odöda).

Autor: John Ajvide Lindqvist.

Sinopsis: Algo muy extraño está ocurriendo en Estocolmo: en medio de una inusual ola de calor, la gente se da cuenta de que no puede apagar la luz ni los aparatos eléctricos. De repente, una noticia sacude a la nación: [...] los muertos están resucitando. [...] (Extracto de la contraportada de mi ejemplar).

sábado, 18 de junio de 2016

Tinta a la Carta LXXXIX: Merienda en cuatro tiempos

~Aperitivo~
El mago de Oz
(Lyme Frank Baum)
QUE DOROTHY VAYA A LA CIUDAD ESMERALDA
La vieja se quitó la pizarra de la nariz, y cuando hubo leído las palabras escritas en ella preguntó:
—¿Es así como te llamas, mi amor…, Dorothy?
—Sí —respondió la niña, levantando la vista y secándose las lágrimas.
—Entonces debes ir a la Ciudad Esmeralda; tal vez Oz te ayude.
—¿En dónde está esa ciudad? —preguntó Dorothy.
—Ella se encuentra precisamente en el centro del país, y está gobernada por Oz, el Gran Mago, del que ya te he hablado.
—¿Es un hombre bueno? —preguntó Dorothy, súbitamente animada.
—Tú debes caminar —dijo la bruja sin responder a la pregunta—. Es un largo viaje, a través de una comarca que a veces resulta agradable, pero a veces es sombría y terrible. Sin embargo, yo usaré todas mis artes mágicas para que no te pase nada malo.

~Entrada~
Multiverso
(Leonardo Patrignani)
—Una dimensión paralela… Anda ya, Marco. Bonita historia, de verdad, esta vez te has superado —el tono de Alex era sarcástico y resignado al mismo tiempo.
—¡No estoy inventando nada, amigo! —exclamó con creciente agitación—. Existe documentación científica, hay montones de libros e investigaciones sobre el tema. Son cosas que sigo desde hace años, desde el día del accidente, desde que me hice esta pregunta por primera vez.
—¿De qué pregunta hablas? […]
—¿Existe un mundo donde nos hemos quedado en casa aquel día y hoy puedo caminar como una persona normal? ¿Un mundo donde mis padres aún están vivos?
—¿Y has encontrado una respuesta?
—Sí, la he encontrado, ¡ya lo creo!
La voz de Marco temblaba. Su emoción era demasiado intensa. Nunca había confiado a nadie nada de eso. A nadie, ni siquiera a Alex, le había contado que había sido precisamente el accidente lo que lo había impulsado a realizar ese tipo de estudios.
—Es el Multiverso, Alex.

~Plato Fuerte~
Trilogía del Malamor 3. El árbol de la vida
(José Ignacio Valenzuela)
—Esto es lo que le permite a Rayén cambiar de cuerpo —dijo la muchacha—. Te presento el origen de la transmutación.
Fabián se quedó unos instantes en silencio, procesando la información que acababa de recibir. Estiró un dedo con cierto resquemor y palpó la superficie de la vaina. Al tocarlas, percibió el tamaño de las semillas que se alineaban al interior de aquella vaina, e inventó algunas explicaciones para justificar que algo de apariencia tan inocente pudiera provocar un resultado tan brutal y contundente como la modificación de un cuerpo humano.
Sin embargo, lo que nunca imaginó ni en sus más desorbitadas fantasías, fue que solo en unos cuantos días estaría soplando sobre el rostro de su amada, lleno de desesperación y tristeza, el polvo de esas mismas semillas, para luego ser testigo de la experiencia más aterradora de toda su existencia.

~Postre~
Gump & Co.
(Winston Groom)
—Señor Gump, éste es Tom Hanks —anunció Elaine.
—Encantado de conocerlo —respondí, y le presenté al pequeño Forrest. […]
—¿Es usted actor? —pregunté.
—Sí. No le quepa la menor duda —contestó Tom Hanks—. ¿Y usted?
Después de escuchar durante un rato el relato sucinto de mi accidentada carrera, Tom Hanks dijo:
—Bueno, señor Gump, no se puede negar que es usted un tipo especial. Quizás alguien debería hacer una película sobre su vida.
—¡No! —respondí—. ¿A quién iba a interesarle semejante sarta de tonterías?

Con mis agradecimientos para Nea Poulain, por la idea para el ciclo de entradas "Tinta a la Carta".