miércoles, 25 de marzo de 2015

Describiendo a... (CVIII)

Título: InterWorld (traducción aproximada, InterMundo).

Autor: Neil Gaiman y Michael Reaves.

Sinopsis: Joey Harker no es un héroe. De hecho, es el tipo de chico capaz de perderse en su propia casa. Y un día, se pierde: sale de este mundo para meterse de lleno en otra dimensión. El paseo que Joey da entre dos mundos no es habitual, esta extraña habilidad hace que dos fuerzas enemigas mortales se enfrenten para obtener ese poder. Los ejércitos de la ciencia y la magia quieren aprender cómo trasladarse entre realidades de la misma manera en que él lo hace y a Joey le parece que su única opción es unirse a los unos o a los otros. [...] (Extracto de la contraportada de mi ejemplar).

miércoles, 18 de marzo de 2015

Describiendo a... (CVII)

Título: Sorgo rojo (romanizado del chino como Hong Gaoliang).

Autor: Mo Yan.

Sinopsis: [...] Ambientada en una zona rural de la provincia de Shangdong, Sorgo rojo es una novela sobre la familia, el mito y la memoria, en la que fábula e historia se unen para crear una ficción cruel e inolvidable. La narración arranca con la invasión japonesa de los años treinta, y cuenta, a lo largo de cuatro décadas de la historia de China, la conmovedora historia de tres generaciones de una familia. [...] (Extracto de la contraportada de mi ejemplar).

jueves, 12 de marzo de 2015

Describiendo a... (e-XLIII)

Título: La hija de la noche.

Autor: Laura Gallego García.

Sinopsis: En el tranquilo pueblecito de Beaufort empiezan a suceder cosas extrañas. Todo ello coincide con el regreso a Beaufort de Isabelle, una lavandera que se marchó tiempo atrás en pos de su amor, un joven noble. Ahora ella está muy cambiada; a pesar de que parece que ha hecho fortuna, viste de luto y apenas sale de su casa. [...] Queriendo resolver el misterio de Isabelle, Max, el joven gendarme del pueblo, empieza a investigar. Pero él es un hombre pacífico, y puede que no esté preparado para afrontar la verdad. (Extracto de la introducción).

lunes, 9 de marzo de 2015

Personalidad Literaria XLVIII: Con la palabra a la vista

Nombre: Meggie.

Libro de origen: Corazón de Tinta (en el idioma origina, Tintenherz), de Cornelia Funke.

Descripción: Físicamente, tiene el pelo claro y los ojos azules, además de que es pequeña y vivaz. Por medio de su padre, ha aprendido a valorar los libros mucho más que cualquier niño de su edad, y es una lectora consumada. También suele ser terca y es difícil sacarle una idea de la cabeza una vez que se ha decidido a hacerla realidad. También es dulce, a su manera, y procura no demostrar sus miedos.

Consigna que cumple: #4, Un personaje que lea un libro.

¿Por qué cumple esta consigna? Como bien se dijo antes, Meggie es una lectora voraz, a la que le encantan los libros más que otras cosas en el mundo. Aprecia lo que los autores pusieron en las páginas y debido a los acontecimientos de Corazón de Tinta, desea fervientemente leer en voz alta y así "hacer magia" con las palabras. Está de más decir que su lectura en voz alta es lo suficientemente buena como para querer escucharla, aunque al principio ella no se atreve a elevar la voz.
Meggie se quedó sentada junto a la ventana mientras su padre bajaba a pagar la cuenta. Recordaba con absoluta nitidez el último poema que le había leído la noche anterior. Tomó el libro de su mesa de noche, vaciló un momento… y lo abrió.

Hay un lugar donde la arena termina
antes de que empiece la calle
y allí crece la hierba, mullida y blanca,
y abrasa el sol, rojo, púrpura y caliente
y allí duerme el pájaro de la luna tras un largo viaje
en el fresco viento mentolado.

Meggie susurró las palabras de Shel Silverstein mientras las leía, pero ningún pájaro lunar salió volando de la lámpara. Y seguro que el olor a menta fue imaginación suya.

jueves, 5 de marzo de 2015

Describiendo a... (e-XLII)

Título: El dragón de hielo (en el idioma original, The Ice Dragon).

Autor: George R. R. Martin.

Sinopsis: Todos en la aldea coinciden: Adara es una niña rara, una niña del invierno. Nació la peor helada que se recuerda y el frío se quedó para siempre en ella. Es fácil verla pasear sola por los campos helados o construir imaginarios castillos de arena y hielo. Nadie lo sabe, pero espera, impaciente, la visita del dragón de hielo. Adara no puede entender por qué todos le temen tanto si para ella es su mejor compañero de juegos. Con él se olvida de que el eterno enemigo del norte se acerca peligrosamente a la aldea y lo mejor sería huir a las tierras cálidas del sur... (De la introducción).

lunes, 2 de marzo de 2015

Personalidad Literaria XLVII: Sin dormir

Nombre: Keridil Toln.

Libro de origen: El Orden y el Caos (en el idioma original, The Master), de Louise Cooper.

Descripción: Con el cabello rubio y un porte regio, Keridil hace honor a su cargo, uno de mucha importancia en el universo de la trilogía El Señor del Tiempo: Sumo Iniciado, líder del Círculo, considerado como un grupo selecto de personas con dones especiales que protegen el mundo en nombre del Orden. Keridil es un hombre fiel a sus convicciones y a aquellos que considera amigos; por otro lado, al entregar el corazón puede llegar a ser muy complaciente, olvidando el notar los defectos de la persona querida, a veces hasta que es demasiado tarde.

Consigna que cumple: #11, Personaje que sufra al menos una noche de insomnio.

¿Por qué cumple esta consigna? En la tercera entrega de la citada trilogía, es cuando Keridil se siente agobiado por las muchas tareas que propias de su rango, así como por pensamientos de que, quizá, no todo lo que cree es lo correcto. Ese es motivo más que suficiente para que no logre conciliar el sueño al menos en una ocasión.
Había pasado con mucho la medianoche y el puerto estaba desierto y silencioso cuando Keridil salió de la oscuridad, desde un estrecho callejón al laberinto de muelles y malecones.

No había podido dormir, a pesar de la cálida presencia de Sashka a su lado; la cena formal solamente sirvió para aumentar su conciencia de lo que le esperaba, y había estado dando vueltas en el lecho extraño, agitado por pensamientos y preocupaciones suscitados por su subconsciente, y que le mantenían en un limbo desesperante entre la vigilia y el sueño. Al fin, sabiendo que no podía aguantar más el febril e informe tormento, se levantó, se puso su sucio traje de viaje y salió después de la casa a oscuras para bajar a pie a la ciudad. Esperaba que el aire del mar le aclararía el cerebro y que el paseo le ayudaría a relajar los músculos.