miércoles, 28 de enero de 2026

Describiendo a... (CCCXXII)

Título: Vengadora.

Autor: M. B. Brozon.

Sinopsis: Su nombre es Sam, y ha sido testigo de cómo el mundo a menudo puede ser muy cruel. Por eso quiere ayudar a aquellos indefensos que son perseguidos por los bullies que se esconden en todas partes. Ella es justamente lo que muchos necesitan: una heroína. Cuando le sugieren la idea de convertirse en vengadora y usar disfraz para mantener su identidad en secreto, encuentra la oportunidad que estaba buscando y, sobre todo, la amistad que tanto le hacía falta. (De la contraportada de mi ejemplar).

Editorial de mi ejemplar: Editorial Planeta Mexicana, S.A. de C.V. (a través de Destino).

¿Qué les puedo decir? Hace bastante, bastante tiempo, conocí a esta autora en una historia que me gusta recomendar para los pubertos... digo, para los jóvenes de secundaria, y no solo por la recomendación de la editorial. Le tengo cariño a aquel libro porque era entretenido, me hacía reír y era coloquial, ambientada en un sitio con el cual me identificaba y también, tenía cierto misterio que enganchaba. Después, la verdad, le perdí la pista a la autora, sin tener idea de qué otra cosa había escrito, hasta que se cruzó conmigo esta novela más gruesa, un poco más interesante y bueno, pensé "¿por qué no? A lo mejor me gusta." Le dudaba por... bueno, pasemos al asunto y quizá me entiendan.

Empezamos con una escena común para varios muchachos en este país (quizá en otros también, pero síganme la corriente por un momento): un par de amigos juegan en un parque, en una cancha de básquetbol. Andan atentos a su alrededor, porque esperan algo no muy agradable, pero es parte de un plan suyo que se ve frustrado por una persona inesperada, que se cubre la cara y los libra de un problema que podría volverse grave. Uno de los amigos llama a la persona desconocida antes de que se vaya, pero no le hacen caso, aunque eso no le impide fijarse en una cosa: ha sido una chica quien les ayudó a él y a su amigo. ¿Por qué la chica se entrometió? ¿Cómo es que ella no tuvo demasiados problemas para intervenir? ¿Y quién es esa chica en realidad?

Antes de seguir ahondando en la seudo-reseña, debo sacar algo de mi sistema: esto es una novela mexicana, ambientada también en México. Necesito recalcarlo porque siento que si no, estoy haciendo algo mal, porque se nota que muchas de mis lecturas no son de escritores mexicanos últimamente, o no se ambientan aquí, o ambas. Eso me entusiasma porque me hace pensar más de una vez "sí, eso podría pasar aquí", pero no de una manera vaga, sino como "ah, sí, esto podría pasar AQUÍ, así somos". ¿Entienden? Es una forma de identificarse con una lectura que quizá no suene demasiado importante, pero para mí es algo genial.

Ya, después de todo ese alegato, dejen paso a despotricar un poco de la trama, que seguro a eso han venido (quiero creer).

La adolescencia, ya de por sí es un lío sufrirla desde una perspectiva externa (siendo pariente y/o cuidador de un muchacho en algún momento), pero meterse de lleno a la cabeza de un adolescente puede no ser lo que muchos quieren. Ya viviste eso una vez, y quizá no te fue todo lo genial que querías, ¿por qué querrías meterte en eso de nuevo, aunque sea en ficción? Bueno, porque a veces los adolescentes sienten tantas cosas de forma que una ya olvidó, o ve de forma "inmadura", que ponerse en sus zapatos luego es difícil y por eso no te explicas qué va mal con ellos. Eso es parte de lo que mueve la trama de Vengadora: los protagonistas están inmersos en sus problemas (uno de ellos el tan temido bullying), unos que creen que deben arreglar como sea, por su cuenta, porque todavía están aprendiendo a ver a los adultos no solo como figuras de autoridad, sino como guardianes confiables que realmente los ayudarían si se los pidieran (padres, tutores, educadores).

Pero también está el otro lado de la moneda en esta historia: en cierto punto, se ve cómo hay situaciones en que algunos de estos adolescentes sí quieren pedir ayuda, pero algo o alguien los hace creer que no vale la pena, que no se les va a creer y que habrá consecuencias. Típicas manipulaciones de un acosador, ¿verdad? Hoy en día, esto es información que circula mucho, que se usa para alertar sobre señales a tomar en cuenta para tender una mano amiga, pero como en la vida real, hay que admitir que no siempre las cosas se resuelven tan fácil.

Los adolescentes que salen aquí, como di a entender antes, hacen pensar en los que puedes toparte en la colonia, en tus años escolares (que en mi caso, fueron hace mucho), en que te habría gustado tener a tal o cual como amigo... y que conociste a unos cuantos que fueron como los "malos" del cuento. No es muy alentador lo último, pero te hace preguntarte si es verdad que el bullying de verdad es "novedad" o siempre estuvo allí, pero ahora se manifiesta y se divulga de manera diferente. De la forma que sea, no es algo realmente bueno, no es algo que debería "dejarse pasar" y quizá la autora quiso dar un mensaje, quizá no, pero lo que vale la pena es ver que, con o sin ser "héroes", los adolescentes pueden ser extraordinarios enfrentando retos, solo hay que saber mirarlos e intervenir cuando sea necesario. Es que admitámoslo: los protagonistas de esto son divertidos y fuertes en cierto sentido, pero siguen siendo eso, adolescentes, así que muy juiciosos todavía no son. De haber podido, los habría zarandeado un poco para gritarles "¡ya, déjate de cosas y habla de qué diantres está pasando!" Como adulta que actualmente soy, eso se sentía exasperante, pero ¿qué se le podía hacer? 

De momento sería todo. Cuídense y nos leemos a la próxima.

(Leído en 2019)

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