sábado, 29 de junio de 2013

Tinta a la Carta XLV: Cena en tres tiempos

~Entrada~
Brooke (Huérfanas 3)
(V. C. Andrews)
Contemplé la gran bañera redonda del reluciente cuarto de baño. ¿Qué había de tan difícil en llenar una bañera?, pensé.
—Puedo hacerlo yo —repuse.
—Claro que puedes —me dijo Peter —pero a partir de ahora alguien lo hará por ti. Eso es lo que Pamela quiere. Quiere que seas igualita que ella.
De repente experimenté una extraña sensación de inquietud en lo más profundo de mi ser, allá donde albergaba todos mis sueños y pensamientos secretos. Fue como una señal de alarma diminuta. Una alarma que no alcancé a comprender.

~Plato Fuerte~
El Beso de la Noche
(Sherrilyn Kenyon)
Sabía muy bien lo que se sentía al despertarse una mañana con alguien en la cama y sin tener ni idea de lo que le habían hecho. Lo que se sentía al preguntarse hasta qué punto había sido real y hasta qué punto un sueño.
De manera que había reducido sus encuentros sexuales a los que mantenía con mujeres a quienes pagaba por sus servicios, y solo cuando su celibato se le hacía del todo insoportable.
Pero esa mujer había recordado su beso.
Esa mujer lo había recordado a él.
La mera idea le provocó una oleada de felicidad. Le gustaba ese sueño; si de él dependiera, no lo abandonaría jamás.

~Postre~
Cinder
(Marissa Meyer)
No se arrepentía de haber rechazado la invitación del príncipe, porque sabía lo estrepitosamente mal que habría acabado el asunto. Había un millón de cosas que estaban abocadas al desastre: desde tropezarse en las escaleras y enseñarle al príncipe una atractiva pierna metálica sin querer, a toparse con Pearl, Adri o cualquier otra persona del mercado. La gente hablaría. Los canales de cotilleo indagarían en su pasado y el mundo entero no tardaría en enterarse de que el príncipe había llevado a una ciborg al baile de coronación. El pobre se moriría de vergüenza. Ella se moriría de vergüenza.

Con mis agradecimientos para Nea Poulain, por la idea para el ciclo de entradas "Tinta a la Carta".

jueves, 27 de junio de 2013

Describiendo a... (e-X)

Título: Rojo Feroz (en el idioma original, Sisters Red).

Autor: Jackson Pearce.

Sinopsis: Scarlett y Rosie March son dos hermanas cazadoras de Fenris, los hombres lobo que persiguen a su familia desde hace años. Ellos son los responsables de la muerte de su abuela y de que Scarlett perdiera un ojo en una dura lucha con uno de ellos por defender a su hermana pequeña. Dos hermanas, dos caracteres totalmente distintos pero atractivos y fuertes los dos, y Silas, el joven y guapo vecino de toda la vida que siempre está ahí para protegerlas... (Extracto de la introducción).

lunes, 24 de junio de 2013

Personalidad Literaria XVIII: Duele mirarle

Nombre: La Buena Madre.

Libro de origen: Puro (en el idioma original, Pure).

Consigna que cumple: #11, Personaje con alguna deformidad.

¿Por qué cumple esta consigna? En el futuro alternativo y distópico que retrata Puro, varias personas han sufrido lo que se conoce como fusiones, que tienen el cuerpo unido a objetos, al terreno que habitan, e incluso a otros seres humanos. La Buena Madre encabeza un grupo de mujeres que, tras la catástrofe que dejó al mundo desolado, se las arreglaron para sobrevivir. Ella, de entre todas esas mujeres, se ha destacado, aunque no queda muy claro si es por sus dotes de mando o porque, en cierta forma, es la que ha sufrido una fusión más drástica.
Pressia levanta la vista y ve a una mujer en una silla de madera lisa reforzada por cuerdas de plástico. Su cara es sencilla, pequeña y delicada, un mosaico de cristales por rostro. La única luz que entra hace relucir el vidrio. Una piel pálida ha cubierto casi por completo las perlas de su cuello al crecer y ahora parecen tumores perfectamente modelados. La camisa que lleva, muy fina y como de gasa, deja entrever a Pressia el contorno de una enorme cruz de metal alojada en el estómago y el pecho, hasta el centro de la garganta. Le obliga a tener los hombros hacia atrás y a sentarse muy recta. Viste una falda larga y va armada con un simple atizador de hierro forjado que descansa sobre sus rodillas.

sábado, 22 de junio de 2013

Tinta a la Carta XLIV: Merienda en cuatro tiempos

~Aperitivo~
Los reyes de la arena
(George R. R. Martin)
Kress gimoteó y retrocedió hacia la casa. Cerca de la puerta, alzó los ojos.
Contó una docena de formas alargadas y blancas que se arrastraban de un lado al otro por las paredes del edificio. Cuatro de ellas estaban apiñadas en las proximidades del extremo del campanario, donde había anidado el halcón en otros tiempos. Se hallaban tallando algo. Una cara.
Una cara muy familiar.

~Entrada~
Hermosas Criaturas
(Kami García y Margaret Stohl)
—Algunas veces desearía hacer las cosas como todo el mundo, pero no puedo cambiar lo que soy. Lo he intentado, pero nunca consigo llevar la ropa adecuada o decir lo apropiado y, algunas veces, todo me sale fatal. Me gustaría poder ser yo misma y, aun así, tener amigos que se dieran cuenta de si estoy o no en el colegio.
—Créeme, lo saben de sobra. Al menos, hoy lo han hecho —ella estuvo a punto de echarse a reír, casi —Quiero decir, en un sentido positivo —aparté la mirada.
Me he dado cuenta.
¿De qué?
De cuando tú estás en la escuela o no.
—Entonces eres tú el que está loco —pero cuando dijo las palabras, se notaba que estaba sonriendo.

~Plato Fuerte~
El Alquimista
(Michael Scott)
 […] No podía aguantar ni un minuto más allí abajo con ese hedor. Se frotó los ojos con la palma de las manos, pues el escozor resultaba insoportable. A continuación, se agarró con fuerza al pasamanos de la escalera y cogió impulso para subir más deprisa. O respiraba un poco de aire fresco o vomitaría la comida, pero, misteriosamente, cuanto más se acercaba a la parte superior de la escalera, más penetrantes eran los olores.
Con cuidado, asomó la cabeza por la puerta del sótano y miró a su alrededor.
En ese preciso instante, Josh Newman se dio cuenta de que el mundo jamás volvería a ser el mismo.

~Postre~
Jardín Sombrío
(V.C. Andrews)
De modo que ya sabía lo que palpitaba en las sombras de Malcolm Neal Foxworth, lo que le atormentaba. Ahora ya sabía por qué había escogido una mujer como yo. Yo era todo lo contrario a su madre. Ella era el cisne; yo, el patito feo y él quería que fuese así. Aquel amor que siempre ansié nunca sería para mí.
El amor de Malcolm había sido tomado y destruido por la mujer que embrujaba aquella habitación. Y no me había dejado nada.

Con mis agradecimientos para Nea Poulain, por la idea para el ciclo de entradas "Tinta a la Carta".

jueves, 20 de junio de 2013

Describiendo a... (e-IX)

Título: Stardust (en el idioma original, igual).

Autor: Neil Gaiman.

Sinposis: El joven Tristran Thorn está dispuesto a hacer cualquier cosa para conquistar el frío corazón de su amada Victoria, incluso a prometerle que le conseguirá la estrella que ambos ven caer en una noche. Para cumplir su palabra, Tristran deberá cruzar el muro que separa su pueblo del País de las Hadas, un vasto territorio donde nada se parece a lo que él ha conocido, donde ni siquiera las estrellas tienen forma de estrella y donde los duendes y los espectros campan a sus anchas. En ese mágico lugar, el joven no solo hará cambiar su futuro, sino que también descubrirá cosas de su pasado que no podía imaginar. [...] (Extracto de la introducción).

lunes, 17 de junio de 2013

Personalidad Literaria XVII: Buuuuuu...

Nombre: Juan Manuel de Ayala.

Libro de origen: El Nigromante (en el idioma original, The Necromancer).

Consigna que cumple: #30, Personaje que esté muerto / sea un fantasma.

¿Por qué cumple esta consigna? Bueno, me parece un personaje que, aunque secundario, es medianamente simpático. Aparece por primera vez en un libro anterior de la saga de Los secretos del inmortal Nicolas Flamel, pero es en este en El Nigromante cuando más me dio la impresión de que, de ser de carne y hueso, don Manuel habría causado muchísimos más problemas a los chicos malos.
El fantasma de Juan Manuel de Ayala flotaba silenciosamente entre las ruinas de Alcatraz. El teniente español había sido el primer europeo en descubrir la pequeña isla en 1775 y la había llamado así por el asombroso número de pelícanos que reclamaban la roca como propia: la isla de los Alcatraces. Cuando se vendió al Gobierno norteamericano en 1854, pasó a denominarse Alcatraz.
Cuando De Ayala murió, su espíritu regresó a la isla y, desde entonces, merodeaba por allí y la protegía.

sábado, 15 de junio de 2013

Tinta a la Carta XLIII: Comida en cinco tiempos

~Aperitivo~
Riesgo Calculado
(Katherine Neville)
—Ah, Lee —le llamé, cuando llegó a la puerta —¿Ha hablado ya de este problema con Kislick Willingly?
—Todavía no —contestó en tono precavido —Usted es la primera persona a la que he acudido.
—Perfecto. Ahora son sus sistemas, así que debería estar informado; pero quizá sea mejor no alarmar a nadie por el momento, hasta que haya descubierto dónde está el problema.
La diminuta semilla de duda sembrada sobre Kiwi se propagaría sin remedio, como el fuego, por las ágiles neuronas del departamento de Auditoría. Los auditores eran desconfiados por naturaleza, de lo contrario no serían auditores.

~Entrada~
Verde
(Ted Dekker)
—¿La variedad Raison B?
—Una mutación del virus que puso patas arriba al mundo entero hace treinta años. No es de transmisión aérea. Pero no hay antivirus conocido. Si nos inyectamos con ella…
—Tu madre se verá obligada a usar la sangre de Thomas, porque demostró ser resistente al virus original —le terminó la frase Billy —¿Y si no tiene la sangre? ¿O si no funciona?
Janae alargó la mano hacia la garrafa y expresó lo que él ya sabía, porque una cosa así se debía expresar en voz alta.
—Entonces ambos moriremos.

~Plato Fuerte~
Choque de Reyes (Canción de Hielo y Fuego II)
(George R. R. Martin)
También se enteró que los hermanos del rey Robert, Stannis y Renly, habían entrado en la guerra.
—Y los dos se dicen reyes —comentó Weese —Ahora hay más reyes en el reino que ratas en un castillo.
Hasta los hombres de los Lannister se preguntaban cuánto tiempo podría defender Joffrey el Trono de Hierro.
—El chico no tiene ejército, solo a los capas doradas, y los que gobiernan son un eunuco, un enano y una mujer —le oyó decir a un señor menor que estaba algo borracho —¿De qué le van a servir en una batalla?

~Entremés~
Cazadores de Sombras 1. Ciudad de Hueso
(Cassandra Clare)
—¡Lo atrapé!
Clary se volteó y vio a Jace sentado encima del intruso; éste estaba boca abajo y con los brazos alzados sobre la cabeza. Jace le agarró la muñeca.
—Va, veamos tu cara…
—Quítate de encima, imbécil presuntuoso —gruñó el intruso, empujando a Jace.
Forcejeó hasta quedar sentado a medias, con los maltrechos lentes torcidos.
Clary se detuvo en seco.
—¿Simon?
—¡Ah, cielos! —exclamó Jace con un deje resignado —Y yo que realmente esperaba haber atrapado algo interesante.

~Postre~
Harry Potter y el Príncipe Mestizo
(J.K. Rowling)
Fudge trató de sonreír, pero sin éxito; daba la impresión de que tenía dolor de muelas. Scrimgeour empezó a hurgar en su bolsillo buscando el misterioso polvo que hacía que el fuego se volviera verde. El primer ministro los miró con gesto de impotencia y entonces, por fin, se le escaparon las palabras que llevaba toda la noche intentando contener.
—¡Pero si ustedes son magos, qué caramba! ¡Ustedes saben hacer magia! ¡Seguro que pueden solucionar cualquier situación!
Scrimgeour volvió despacio la cabeza e intercambió una mirada de incredulidad con Fudge, que esta vez sí logro sonreír y dijo con voz amable.
—El problema, primer ministro, es que los del otro bando también saben hacer magia.

Con mis agradecimientos para Nea Poulain, por la idea para el ciclo de entradas de "Tinta a la Carta".

jueves, 13 de junio de 2013

Describiendo a... (e-VIII)

Título: Scarlet. Crónicas Lunares II (en el idioma original, The Lunar Chronicles. Scarlet).

Autor: Marissa Meyer.

Sinopsis: Hace dos semanas la abuela de Scarlet desapareció sin dejar rastro. Ella sospecha que la han secuestrado, así que cuando la policía renuncia repentinamente a seguir con la investigación, toma la decisión de continuar la búsqueda por su cuenta, aunque esto implique introducirse en los bajos fondos de la ciudad... Allí tropieza con Wolf, un feroz luchador callejero que quiere ponerle las cosas difíciles. Pero Scarlet no es el tipo de chica que se amedrenta ante un matón, por muy atractivo que sea, así que cuando se da cuenta que él puede ser la única conexión con los secuestradores de su abuela, no dudará en pedirle ayuda. [...] (Extracto de la introducción).

sábado, 8 de junio de 2013

Tinta a la Carta XLII: Almuerzo en cuatro tiempos

~Aperitivo~
Canek
(Ermilo Abreu Gómez)
—¿Es cierto, Jacinto, que los niños que se mueren se convierten en pájaros?
—No sé, niño Guy.
—¿Es cierto, Jacinto, que los niños que se mueren se vuelven flores?
—No sé, niño Guy.
—¿Es cierto, Jacinto, que los niños que se mueren van al cielo?
—No sé, niño Guy.
—Entonces, Jacinto, ¿dime qué les pasa a los niños que mueren?
—Los niños que se mueren, niño Guy, despiertan.

~Entrada~
El Paciente Inglés
(Michael Ondaatje)
Aquella vez no se besaron, tan solo un abrazo. Se soltó de ella y se alejó y después se volvió. Ella no se había movido. Él regresó hasta pocos metros de ella con un dedo alzado para hacer un comentario.
«Sólo quiero que sepas que aún no te echo de menos.» Con una expresión horrible, pese a que intentaba sonreír.
Ella apartó la cabeza y se golpeó con un poste de la puerta. Él vio que se había hecho daño, notó la mueca de dolor. Pero ya se habían separado y encerrado en sí mismos, habían alzado las murallas, a instancias de ella. Su espasmo, su dolor, era accidental, intencionado. Se había llevado la mano a la sien.
«Ya me echarás de menos», dijo.

~Plato Fuerte~
Isabel Moctezuma
(Eugenio Aguirre)
El bautizo estaba hecho y yo nombrada de acuerdo con los deseos de mi madre y con los beneplácitos de mis abuelas. Sin embargo, los ademanes de la gente que rodeaba a mi padre y un murmullo que fue creciendo la obligaron a hacerse a un lado y, con la cabeza humillada y los párpados cerrados, esperar a que Motecuhzoma llegara hasta la cuna, donde se detuvo un instante.
—¡Quiero que mi hija lleve el nombre de Ichcaxóchitl! —dijo con voz tonante —¡Flor de algodón que festine con su blancura y su singular belleza!
Así quedé nombrada Tecuichpotzin Ichcaxóchitl y ese nombre fue heraldo de mi hermosura y de la mayoría de mis desgracias.

~Postre~
A tres metros sobre el cielo
(Federico Moccia)
—Pero ¿tú sabes quién es ese? —la cabeza de la hermana asoma repentinamente entre los asientos —Lo llaman Matrícula de Honor.
—Para mí es solo un idiota.
Después, abre el libro de latín y empieza a repasar el ablativo absoluto. De repente, deja de leer y mira hacia afuera. ¿Es ése realmente su único problema? Por descontado, no es el que dice ese tipo. Y de todos modos, no va a volver a verlo. Retoma la lectura decidida. El coche gira a la izquierda, hacia la escuela Falconieri.
«Sí, yo no tengo problemas y no volveré a verlo nunca más.»
En realidad, no sabe lo mucho que se está equivocando. Sobre ambas cosas.

Con mis agradecimientos para Nea Poulain, por la idea para el ciclo de entradas "Tinta a la Carta".

jueves, 6 de junio de 2013

Describiendo a... (e-VII)

Título: Cinder. Crónicas Lunares I (en el idioma original, The Lunar Chronicles. Cinder).

Autor: Marissa Meyer.

Sinopsis: Bienvenidos a Nueva Pekín, metrópoli central de un mundo futuro donde humanos, ciborgs y androides coexisten en precaria convivencia, amenazados por una extraña y caprichosa plaga mortal para la que los científicos no encuentran cura. Esta es la ciudad donde vive Linh Cinder [...]: una ciborg que, por serlo, es odiada y despreciada por todos y, sobre todo, por Adri, su madrastra, cuyo amor y respeto jamás ha tenido a pesar de que gracias a su trabajo, Adri y sus dos hijas, Pearl y Peony, pueden salir adelante y aparentar más de lo que son. [...] Sabe que no lo logrará, pero no deja de alimentar la vana esperanza de ganarse el favor de su familia y ¿por qué no?, de ir al baile real que cada año se celebra en palacio.[...] Cinder es la mejor mecánica de Nueva Pekín, y tan grande es su fama que el mismísimo príncipe Kaito, heredero de la Comunidad Oriental, ha acudido a su cuchitril en el mercado para confiarle el arreglo de su androide. [...] (Extracto de la introducción).

lunes, 3 de junio de 2013

Personalidad Literaria XVI: Acuérdate

Nombre: Gilgamesh el Rey.

Libro de origen: La Hechicera (en el idioma original, The Sorceress).

Consigna que cumple: #12, Personaje desmemoriado.

¿Por qué cumple esta consigna? En el universo de la saga del señor Scott, Gilgamesh no es solo el protagonista de numerosas aventuras legendarias de la antigüedad, sino también el humano inmortal más viejo del mundo que, por increíble que parezca, quiere dejar atrás el "don" de vivir por siempre. Uno de sus motivos es que, debido a su larga existencia, sus recuerdos no son precisamente fieles.
—Albergo los recuerdos de la Bruja de Endor en mi interior. He intentado todo el tiempo mantener alejados sus pensamientos… y aquí estás tú, intentando recordar tu propia vida, dejando por escrito tus ideas para no olvidarlas. De repente me he preguntado cómo sería no saber ciertas cosas, no recordarlas. 
—Eso es —acordó Gilgamesh —Nosotros, los humanos, no somos más que la suma de nuestros recuerdos.

sábado, 1 de junio de 2013

Tinta a la Carta XLI: Desayuno en tres tiempos

~Entrada~
La princesa del Nilo
(Pauline Gedge)
—Campesino, tienes mi pato junto a los pies y mi bastón de caza en la mano. Solo los nobles pueden tocarlo. ¡Suéltalo!
Lentamente, los dedos entumecidos de Senmut se abrieron. El noble se inclinó y se lo quitó.
—Y mi pato —prosiguió la muchacha —¿qué ibas a hacer con él? —su voz ahora era suave, como un ronroneo —¿Pensabas huir con mi pato? ¿Acaso debo permitirle que hable, Hapuseneb?
—Como usted guste, Princesa —repuso el joven, en tono grave —Pero ya que me pregunta, ¿no le parece extraño que un campesino porte un brazalete de arquitecto y lleve la cabeza afeitada, como sacerdote?
Hubo un largo silencio. Entonces, Hatshepsut le ordenó con toda tranquilidad.
—Levántate, sacerdote. ¿Acaso eres tú, o no? ¡Claro que sí! No conozco a ningún otro sacerdote loco que pueda disfrazarse de arquitecto y campesino al mismo tiempo.

~Plato Fuerte~
Aguas Peligrosas
(Bernard Cornwell)
—Nick, tienes un rostro franco, eres honesto y no puedes dejar de ayudar a la gente. No te queda el papel de malvado.
Miré atentamente a la bella y pecosa Ellen, con sus afilados pómulos, astutos ojos verdes y centellantes cabellos. Y de pronto me pregunté si McIllvanney habría hablado con ella de nuevo.
—¿McIllvanney te…? —comencé a formular la pregunta.
—Sí, por supuesto —me interrumpió Ellen —Elevó la cifra a mil dólares, pero le respondí que tan pronto termine el encargo de los gemelos Crowninshield zarparé en dirección de los Mares del Sur… —chocó su copa con la mía —contigo.

~Postre~
Un escape a la esperanza
(Elizabeth Webster)
—¿Tienes alguna idea de a dónde pudo ir? —preguntó Bill.
Dessie trató de hacer memoria. Johnnie estaba en graves problemas y trataría de no implicar a nadie más. Por eso fue que no acudió a ella ni a Maggie ni al hombre–que–pinta. El hombre–que–pinta… El consejo de un hombre sería el que más le hubiera hecho falta en esos momentos. Aún podía escuchar su propia voz hablando con lentitud, para los oídos de Johnnie: “Cuando seas mayor podrás ir a buscarlo”.
—¡El petróleo del Mar del Norte! —exclamó de pronto.
Los otros la miraron sorprendidos.
—Su papá… Ese tonto muchacho fue a buscar a su papá, y no tiene ni la menor idea de dónde encontrarlo.

Con miis agradecimientos para Nea Poulain, por la idea para el ciclo de entradas "Tinta a la Carta".